El macrismo no sólo tiene apuro por aprobar el fallido Presupuesto porteño 2011, para evitar que el Gobierno de la Ciudad se vea impedido de tocar los fondos que sobrepasen la ley de 2010 que debe utilizarse en reemplazo. El principal problema del PRO, con la ley Tarifaria aprobada que le proveerá de recursos tributarios como planeó, es el fondo de $ 5.000 millones que Mauricio Macri anunció que volcará en obras durante el año electoral. Parte de esos ingresos están previstos como refinanciación de deuda que tiene el distrito. Unos $ 800 millones representan el pago de vencimientos de los bonos Tango que ya fueron reprogramados durante la crisis de 2002. El primero de esos vencimientos será en abril próximo por unos $ 250 millones. Pero, además el Ministerio de Hacienda que conduce Néstor Grindetti, propuso en la ley de Presupuesto la refinanciación de bonos que se dieron a proveedores por más de $ 1.000 millones.
Si bien esos dos temas requieren de una ley especial que tendrá que sancionar la Legislatura, los ingresos están contemplados en el Presupuesto 2011 que el macrismo buscará aprobar en febrero, o bien comenzar a discutirlo para sancionarlo no bien se abra el período de sesiones ordinarias el 1 de marzo. En ese sentido, el bloque de la Coalición Cívica, que conduce el legislador Fernando Sánchez, admitiría el nuevo endeudamiento, pero si el PRO baja la cláusula que le otorga a Macri la posibilidad de disponer del 5 por ciento de las partidas para reasignarlas, entre otros cambios.
Ayer Grindetti se volvió a quejar de la oposición que le negó los votos para la ley de Presupuesto. El funcionario dijo que se actúo de «opositor por opositor mismo perjudicando a los vecinos» y que «se podría dar el absurdo de que ingresen fondos y no se puedan utilizar».
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