6 de enero 2010 - 00:00

Insólito: para ahorrar energía, Chávez cerrará las industrias estatales

Clientes de uno de los principales centros comerciales de Caracas se agolpan en espera de que éste abra sus puertas. Las restricciones energéticas llevaron al gobierno de Hugo Chávez a reducir sus horarios de atención.
Clientes de uno de los principales centros comerciales de Caracas se agolpan en espera de que éste abra sus puertas. Las restricciones energéticas llevaron al gobierno de Hugo Chávez a reducir sus horarios de atención.
Caracas - El Gobierno de Hugo Chávez estudia cerrar las industrias estatales del aluminio y el acero y las explotaciones mineras en el marco de la grave crisis eléctrica que sufre Venezuela, afirmó el ministro de Energía Eléctrica, Ángel Rodríguez.

La situación se traduce en cortes eléctricos repentinos en varios estados del país, y desde hace días se han impuesto severas restricciones al funcionamiento de centros comerciales en la capital, incluyendo sus cines, bingos y restoranes, que podrían provocar una caída del 60% de los salarios del sector.

Para enfrentarla, Rodríguez aseguró que podrá recurrirse al cierre de las firmas estatales ubicadas en la región de Guayana, que consumen alrededor de la cuarta parte de la hidroelectricidad que se produce en el país.

«Si la actual emergencia por la sequía en el embalse del Guri -la principal hidroeléctrica del país-, no deja más remedio, habrá que cerrar las empresas básicas», dijo Rodríguez
al diario El Mundo Economía y Negocios.

Las represas de Guri, Caruachi y Macagua, en el sureño estado de Bolívar, generan el 70% de la electricidad que consume Venezuela, y su «nivel baja hasta ocho centímetros diarios», indicó el periódico.

Es toda una paradoja que un país enormemente rico en hidrocarburos sea tan dependiente de la energía hidroeléctrica, y que el petróleo sea básicamente un producto de exportación, situación que Chávez, pese a su prédica, no ha hecho más que agravar.

La economía venezolana sufrió como pocas la crisis económica internacional, lo que le valió una aguda recesión en 2009, y, pese a la recuperación generalizada de los países emergentes, tiene una perspectiva de estancamiento para este año. Todo en el marco de una inflación galopante del 30% y de marcado desabastecimiento de alimentos básicos, de los que el país es importador neto.

Chávez, que este año enfrentará elecciones legislativas clave para el futuro de su revolución bolivariana, achaca la crisis a la sequía y al «derroche» de los usuarios, aunque también ha debido reconocer lo evidente: la falta de inversión en el sector.

Las empresas que pertenecen a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) ya se encuentran sometidas a restricciones de energía que las ha llevado a reducir su producción en un 52%, según el diario, lo que permite un ahorro de 560 megavatios por día. La CVG trabaja en minería y comercialización de hierro, bauxita, aluminio y oro, pero está azotada por falta de inversiones, la obsolescencia de sus instalaciones y problemas laborales, y ha estado buscando financiamiento internacional para superar su crisis.

Sidor, la mayor acería de la región andina que fue expropiada en 2008 al grupo Techint, ya detuvo dos hornos como parte de su plan de racionamiento de energía, aunque no forma parte de la corporación pero también opera en Guayana. Esto le ha generado un ahorro de 225 megavatios diarios.

La demanda energética escaló al calor de la bonanza económica de más de cinco años por los altos precios internacionales del petróleo. El auge se truncó por el desplome de los precios del crudo debido a la crisis global.

Ante la emergencia, la entidad patronal Fedecámaras propuso ayer revertir el atraso de 30 minutos de los relojes, toda una curiosidad impuesta por Chávez en diciembre de 2007.

El presidente de la Comisión de Energía Eléctrica de Fedecámaras, Guillermo Ovalles, recomendó también la instalación de barcos generadores de electricidad en la costas del país, con capacidad de producir 100 megavatios.

En una entrevista con el diario El Universal, Ovalles criticó además la decisión oficial de restringir, desde el 1 de enero, entre las 11 de la mañana y las 9 de la noche el uso de energía eléctrica en las centros comerciales.

Agencias Reuters, EFE, AFP y DPA

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