25 de abril 2012 - 00:17

Insólito: la yerba, tan cara como en EE.UU., España o Brasil

• EL GOBIERNO ACORDÓ UN PRECIO POR KILO DE $ 14, PERO SE PAGA HASTA $ 25

Insólito: la yerba, tan cara como en EE.UU., España o Brasil
¿Qué pasará con el ritual argentino de compartir el mate, cuando realmente ya nadie tenga yerba en su alacena? Esto parece ser realidad en estos días. Las góndolas de yerba mate muestran faltantes, y los pocos paquetes que se consiguen gozan de precios desorbitantes. Pero esto no es lo único que sorprende. Los precios de la infusión más popular de la Argentina superaron holgadamente en los últimos días a los de otros países como Panamá, México, España y Brasil. El ministro de Comercio Interior, Guillermo Moreno, acordó la semana pasada, con algunas empresas productoras, reducir los precios de este producto. Y desde el Gobierno hasta amenazaron con clausurar negocios para quienes especulen con los precios (ver Ámbito del Campo). Sin embargo, los cebadores siguen preo-cupados, ya que en los grandes supermercados hay un fuerte desabastecimiento y en los pequeños comercios los precios están por las nubes. Si en la gran odisea que implica ir a comprar yerba, uno tiene la suerte de hallar ese tesoro escondido, se va a encontrar con que los paquetes de un kilo treparon entre un 50% y un 100%, por lo que no se está cobrando $ 14 como se estableció oficialmente, sino que en realidad por esa cantidad de yerba se están pidiendo entre $ 22 y $ 25. ¿Y en el resto del mundo? En México DF se consigue un kilo de yerba Taragüí a u$s 3,35, lo que equivale a $ 14,66. Mientras tanto en Panamá, la yerba Rosamonte se consigue por u$s 3,69, es decir, $ 16,26. En Brasil un kilo de yerba cuesta $ 14,44, mientras que en Francia y en España, la yerba La Tranquera oscila entre los $ 20 y los $ 21. En el caso de Estados Unidos, un kilo de Taragüí se consigue al mismo precio que hoy en la Argentina: unos $ 25. Para defender los bolsillos, el Gobierno anunció ayer un número gratuito para que los consumidores denuncien el precio excesivo de la yerba. Pero no sólo «las líneas de atención se encuentran ocupadas» como anuncia constantemente un contestador, sino que una vez que atienden, piden que en lugar de hacer la queja por ese teléfono lo hagan a través de una carta que debe ser enviada a Defensa del Consumidor. Arduo trabajo para quienes quieren que la yerba vuelva a conseguirse a un precio normal.