Así lo informaron ayer la agencia Reuters, en base a los testimonios de operadores del mercado, y el diario caraqueño El Nacional.
Se trató, asimismo, del primer embarque de petróleo estadounidense a un país de América Latina desde que la administración de Barack Obama levantó en diciembre una veda de cuarenta años a las exportaciones de crudo.
La novedad de unos Estados Unidos superavitarios en petróleo gracias a la revolución de las explotaciones no convencionales también hizo posible este hecho, aunque los bajos precios internacionales están poniendo a esa actividad, de mayores costos, en fuerte tensión.
El cargamento fue despachado en el golfo de México y descargado el 28 de enero en la terminal Bullenbay en Curazao, dijo Reuters en base a un rastreo de embarcaciones.
El proveedor fue Citgo Petroleum, la unidad de refinación de PDVSA en Estados Unidos, agregaron operadores consultados por la agencia británica. Consultada al respecto, Citgo prefirió no hacer comentarios.
Los mencionados 550.000 barriles correspondieron a la categoría West Texas Intermediate (WTI) y fueron adquiridos para diluir el crudo pesado venezolano, de menor precio y más difícil venta en los mercados internacionales. La operación de mezcla se realizó también en Curazao, perteneciente a las antiguas Antillas Neerlandesas, donde PDVSA opera una refinería.
Los malos manejos gerenciales en la petrolera estatal venezolana llevaron al país a la necesidad de importar crudos livianos para su mezcla con los nacionales, lo que desde 2014 se venía negociando con Angola, Argelia y Nigeria. Desde entonces también comenzaron a importarse combustibles refinados y derivados desde Estados Unidos con el fin de abastecer el mercado interno, pero nunca petróleo crudo como esta vez, lo que constituye un motivo de fuerte polémica en el país.
"Se calcula que Venezuela -cuyo Gobierno no difunde cifras oficiales- produce en la actualidad cerca de 2,7 millones de barriles diarios de petróleo, muy por debajo de los cinco millones que anunciaba el fallecido presidente Hugo Chávez se producirían para esta fecha", dijo al respecto el diario español El País.
"La importación, pragmática y oportunista, de crudo desde Estados Unidos, no sólo ilustra las tribulaciones operativas de PDVSA, a la que también acosan dificultades financieras y las investigaciones por posibles prácticas corruptas que en distintos países se adelantan contra algunos de sus directivos y proveedores. Sobre todo, pone de relieve los dilemas de la tormenta perfecta a la que se enfrenta la economía venezolana, dependiente de los ingresos en divisas procedentes de la exportación de petróleo, y que ahora enfrenta una crisis con rasgos de emergencia", añadió.
Entretanto, PDVSA reclutó a su filial en Estados Unidos, Citgo Petroleum, para que asuma la compra de productos refinados que regularmente importa el país.
| Agencia Reuters y Ámbito Financiero |

