El intendente de la ciudad de La Rioja, Alberto Paredes Urquiza (PJ), entregó ayer en la Casa de Gobierno provincial un petitorio dirigido al gobernador Sergio Casas (FpV), en el que le reclamó que "no discrimine" a más de 5.000 empleados municipales que, según argumentó, no están incluidos en el pago del bono navideño de $2.000 que el Ejecutivo riojano otorgó a los empleados estatales.
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Acompañado por empleados municipales, el jefe comunal llegó a la puerta de la sede de la Gobernación para allí entregar el texto en el que se solicita al mandatario provincial que "no discrimine a miles de empleados que no tendrán acceso al bono por haber sino nombrados sin autorización de la provincia", en la gestión del exintendente Ricardo Quintela)".
"Por qué a unos sí y a otros no", preguntaron en el texto entregado luego de una movilización que recorrió unas seis cuadras del centro de la capital riojana.
La semana pasada, el gobernador anunció el pago de un bono extraordinario de $2.000 a los empleados reconocidos en la coparticipación municipal, con lo cual alcanzaría a los nombrados hasta 2014 y excluiría a los incorporados en el 2015, que, según Paredes Urquiza, totalizan 5 mil empleados.
"Ante la difícil situación que atraviesa el empleado municipal respecto del cobro del bono navideño, donde más de 5.000 trabajadores quedaron excluidos, me veo en la necesidad de solicitarle, conociendo de su buena voluntad y años de militancia juntos, que reflexione sobre la decisión tomada", señala el texto.
Por último, el petitorio que recibió Casas plantea que "es hora de cambiar y dejar de reiterar los errores del pasado que tanto perjuicio han causado".
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