21 de julio 2014 - 00:00

Internacionales en pocas líneas

EL PAPA, PREOCUPADO POR IRAK

Ciudad del Vaticano - El papa Francisco denunció ayer la persecución de los cristianos en Irak, donde miles de habitantes de la ciudad de Mosul tuvieron que huir tras un ultimátum del yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL). "Son enviados fuera, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada", dijo. "Aseguro a esas familias mi cercanía y mi constante oración", agregó. El EIIL lanzó el sábado un ultimátum a los cristianos de Mosul para que se conviertan al islam, paguen un impuesto especial o se vayan.



ETA CONFIRMÓ SU DESARME TOTAL

Bilbao - La ETA desmanteló su brazo militar y creará un grupo para finalizar la desactivación de cualquier tipo de armamento y explosivos, según un comunicado del grupo separatista vasco publicado ayer. El anuncio hecho en el diario Gara es el último paso hacia el desarme completo de la organización terrorista, que llamó a un alto al fuego en 2011.



¿EL CONGRESO DE LA PAZ?

Bogotá - El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, confió que el Congreso que inició ayer su cuatrienio contribuya a la paz que su Gobierno busca, mediante negociaciones con las FARC. "El nuevo Congreso, eso esperamos, tendrá en sus manos la enorme responsabilidad de apoyar la implementación de los acuerdos y de legislar para una nueva nación: la nación del posconflicto. Porque éste será, no les quepa duda, Congreso de la paz!", expresó Santos. Entre los senadores y representantes a la Cámara estaba el pleno del Partido Centro Democrático, incluido el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), convertido en el principal opositor.



VENEZUELA: ASESINAN A OPOSITOR

Caracas - El alcalde del municipio venezolano Arismendi Río Caribe, estado de Sucre, el opositor Enrique Franceschi, fue asesinado ayer a puñaladas en su domicilio. De acuerdo con información preliminar, el cuerpo presentaba numerosas heridas de arma blanca ocasionadas por un grupo de delincuentes que habrían ingresado a la vivienda para robar. En una primera reacción al hecho, el líder de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henrique Capriles, calificó de "desgracia" el "asesinato de nuestro hermano querido".