2 de mayo 2016 - 00:00

Irak: chiitas suspendieron protesta, pero amenazan con derrocar al Gobierno

Un grupo de manifestantes chiitas treparon el sábado el muro de la Zona Verde de Bagdad, la más segura del país y que resguarda a las embajadas de EE.UU y de Reino Unido, entre otras.
Un grupo de manifestantes chiitas treparon el sábado el muro de la Zona Verde de Bagdad, la más segura del país y que resguarda a las embajadas de EE.UU y de Reino Unido, entre otras.
 Bagdad - Manifestantes chiitas se retiraron ayer de la Zona Verde de Bagdad luego de haber ingresado y ocupado el Parlamento por más de un día, en un episodio que amenaza con despertar la guerra sectaria y en momentos en que el Estado Islámico (EI) extiende su violencia por todo Irak.

Después de que el primer ministro chiita Haidar al Abadi visitó el Parlamento y ordenó la detención de los manifestantes involucrados en el asalto de una de las peores crisis políticas desde la invasión estadounidense en 2003, el comité organizador de las protestas, liderado por el clérigo Moqtada al Sadr, llamó a sus seguidores a retirarse de la zona más protegida de todo el país.

El vocero de la comisión, Ijlas al Obeidi, amenazó con regresar mañana, una vez concluida una festividad religiosa, si el Parlamento no vota en una única sesión un nuevo Gabinete formado por tecnócratas que sepulte el sistema de cuotas y líneas sectarias diseñado por EE.UU. y que ha dominado la vida política del país desde la caída de Sadam Husein en 2003.

Si las demandas no son satisfechas, los manifestantes reclamarán la renuncia del primer ministro, Al Abadi, y del presidente del Parlamento, el sunita Salim al Yaburi, y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Antes, los leales a Al Sadr, que ayer tomaron durante varias horas el Parlamento después del aplazamiento por falta de quórum de una sesión que debía nombrar a cinco nuevos ministros, habían trasladado su protesta a la plaza de Al Ihtifalat (Celebraciones, en árabe), una explanada ubicada en plena Zona Verde y usada como escenario de desfiles militares y actos oficiales. La insólita imagen de cientos de indignados ondeando banderas o tomándose fotos entre las bancadas del Hemiciclo llevó a las fuerzas de seguridad a declarar el estado de emergencia en la capital.

Las nuevas amenazas de los seguidores de Moqtada al Sadr se producen después de que la cúpula en el poder y los grupos políticos fracasaran ayer en encontrar una solución a la crisis política, tras haber mantenido una reunión de emergencia. En un comunicado difundido tras el encuentro, los dirigentes anunciaron que continuarán con las reuniones "de forma intensa" con las fuerzas políticas y los grupos parlamentarios en los próximos días para garantizar "una reforma radical del proceso político".

La crisis institucional coincide además con nuevos atentados, que han dejado al menos 59 muertos desde el sábado. El grupo terrorista Estado Islámico, que asumió la autoría de esos ataques, proclamó en junio de 2014 un califato en las zonas de Irak y Siria bajo su control y mantiene desde entonces una cruenta lucha con las fuerzas de seguridad iraquíes.

Agencias EFE, AFP y DPA

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