3 de diciembre 2008 - 00:00

Irán: minué de desmentidos

Una curiosa ronda de afirmaciones y desmentidos se produjo ayer en torno a las controvertidas relaciones comerciales que mantiene la Argentina con el régimen teocrático de Irán. Durante una reunión en su despacho con dirigentes del American Jewish Committee -una organización asistencial-, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, habría anunciado el fin de las relaciones comerciales con Teherán. El funcionario habría agregado hasta el monto de ese intercambio, que ascendería a u$s 1.000 millones anuales.
Los dichos de Fernández eran llamativos por más de una razón: dado que la medida había sido motivada por declaraciones de un funcionario iraní («los jueces argentinos son los más corruptos del mundo») habría correspondido que lo hiciera en un ámbito afín con la Justicia o, en todo caso, frente a la dirigencia judía argentina. Tampoco parece estar dentro de las incumbencias del jefe de la cartera de Justicia avanzar sobre temas que a todas luces caen en los deberes de la Cancillería.
La duda se disipó a media tarde, cuando -en un comunicado- Fernández desmintió que hubiera dicho lo que se le atribuyó. «El ministro no hizo ningún anuncio sobre comercio exterior en la reunión con el Comité Judío Americano; en relación con la versión acerca de que el gobierno argentino 'suspendió el comercio con Irán'», apunta que «el ministro no hace anuncios vinculados a temas que no son de su competencia. No vamos a desmentir algo que nunca afirmamos. Que lo desmienta quien lo dijo».
La afirmación fue atribuida a Julio Schlosser, secretario de la AMIA, presente en el encuentro. Este dirigente, tras la desmentida, declaró a la agencia «AJN» que «pude haber malinterpretado las palabras del ministro Fernández».
Fuentes de la Cancillería le aseguraron a este diario que «en el gobierno no es un tema en análisis, ni lo fue, una posible ruptura de los vínculos con Irán». Desde el gobierno siempre se justificó el mantenimiento de esta relación por la posibilidad que da de protestar «in situ», algo que no sucedería sin ese módico vínculo.
Fernández, en cambio, no desmintió haber dicho que se está investigando una supuesta «pista siria», que se encarnaría en la figura del comerciante en telas Kanoore Edul, a quien habría encubierto el gobierno de Carlos Menem.

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