5 de marzo 2018 - 00:00

Isadora y Whitman: dos espíritus libres

Canto a Isadora. Natalia Cociuffo, protagonista de la obra.
Canto a Isadora. Natalia Cociuffo, protagonista de la obra.
La dramaturga María de las Mercedes Hernando estrenará el próximo sábado a las 21, en El Cultural San Martín, "Canto a Isadora", uno de sus primeros textos que, haciendo foco en la vida de la bailarina Isadora Duncan y en un encuentro imaginario con el poeta Walt Whitman, le significan "un sueño cumplido". "'Canto a Isadora' fue la segunda obra que escribí y la única que mi maestro de teatro, Roberto Cossa, supervisó. Durante un año fui una vez por semana a su casa y le llevaba avances de la obra", dijo a la prensa.

La obra será protagonizada por Natalia Cociuffo ("Chicago", "Piaf"), con dirección de Valeria Ambrosio. La autora de "La panadera de los poetas" y de numerosos capítulos de tiras de TV como "Don Juan y su bella dama", "Vidas robadas" e "Historias de corazón", dijo que "en el año 2015, y gracias al impulso de Víctor Agú y Nora Carpena, pude grabarla en formato de radioteatro en el ciclo que ellos tenían en Radio Provincia, 'La radio en el teatro', que al año siguiente ganó el Premio Argentores a Mejor Radioteatro Unitario. Ese premio me hizo entender que las obras de teatro tienen su tiempo, y decidí ver a Isadora sobre un escenario. Originariamente la obra tenía siete personajes y Valeria, con buen criterio, me pidió que la dejara solo en tres: Isadora, Whitman y María".

El elenco integra a Roberto Romano y Renata Toscano Bruzo, con Pablo Bronzini en piano y coreografía de Elizabeth de Chaperouge.

Periodista: ¿Cuáles de las facetas de la vida de Isadora eligió para la obra?

María de las Mercedes Hernando: Imaginé su última función, donde se le aparecen todos sus fantasmas, sus recuerdos. Esto me permitió recorrer los momentos esenciales de su vida: sus inicios en el mundo de la danza, la relación con su madre, sus primeros viajes, su rebeldía de romper con la danza clásica y permitirse bailar con absoluta libertad, su relación con Gordon Craig, el nacimiento y la muerte de sus hijos, su paso por Buenos Aires, y básicamente me metí de lleno en su dolor. Imaginé que ese dolor ya no la deja bailar, que siente la decadencia de su cuerpo. Y en esa ultima función cuando vuelve al camarín se encuentra con una niña de 17 años que le viene a pedir que sea su maestra, pero Isadora ya no puede ni quiere bailar, dice que no le queda nada por bailar; y es ahí cuando se le aparece el fantasma de Whitman pidiéndole que baile sus palabras, y que de esta manera se celebre y se cante.

P.: ¿Cómo ligó a Duncan con Whitman?

M.M.H.: Cuando leí la biografía de Duncan "Mi vida", anoté en una pagina "Isadora + Whitman = Teatro". Me llamó la atención que ella nunca hubiera creado una danza inspirada en algún poema de Whitman, ya que siempre lo admiró. ¿Por qué no lo había bailado? Estas preguntas fueron el disparador de la obra. Whitman e Isadora no se conocieron. Cuando Whitman murió Isadora tenía 15 años. Pero había algo que los unía: la libertad. Y haberlos vinculado me permitió contar la historia de esta bailarina extravagante y trágica.

P.: ¿Qué le aporta Natalia Cociuffo a "Canto a Isadora"?

M.M.H.: Así como las obras tienen su tiempo, también tienen sus actrices, y ella es la actriz que tenía que dar vida a Isadora Duncan. Es una actriz talentosa y generosa a la hora de entregarse a un texto.