30 de mayo 2012 - 00:00

Islamistas egipcios cortejan a cristianos

El Cairo - La calma regresó a esta ciudad después de una noche de disturbios y luego de que el candidato de la Hermandad Musulmana prometiera apertura a coptos, mujeres y jóvenes de cara a la segunda vuelta.

La capital egipcia recuperó así la calma después de que manifestantes prendieran fuego el cuartel general de Ahmed Shafiq, un exjefe de la Fuerza Aérea de 70 años y primer ministro en el Gobierno de Hosni Mubarak, quien fue confirmado como finalista de los comicios presidenciales.

Los manifestantes están en contra de la participación de Shafiq, quien no ocultó su admiración por el expresidente, para el balotaje del 16 y 17 de junio.

Pese a ello, ayer continuó el trabajo de los dos candidatos -además de Shafiq y el de la Hermandad Musulmana Mohamed Mursi- para consolidar su carrera electoral.

Aunque él y Shafiq obtuvieron cada uno casi un cuarto de los votos, una considerable porción de los 50 millones de sufragantes están preocupados por tener a un islamista conservador o a un exmilitar a cargo. Por ello, Mursi ofreció ayer concesiones

en un intento por ganar el respaldo de los rivales que perdieron las elecciones de la semana pasada y manifestaron diferencias a sus propuestas políticas y conservadurismo islámico.

Entre los objetivos de Mursi están los coptos, que en masa anunciaron haber elegido a Shafiq; los jóvenes revolucionarios más liberales, que siempre acusaron a la Hermandad de no haber apoyado la revuelta anti-Mubarak, y las mujeres más progresistas, que temen ver seriamente reducidos sus derechos y libertades. La minoría copta -una rama del cristianismo- contaba con la protección de Mubarak durante el régimen, pero tras su caída aumentaron los ataques violentos por parte de grupos extremistas.

Agencia ANSA