2 de abril 2009 - 00:00

Israel: el nuevo canciller desconoció un tratado clave y generó polémica

Avigdor Lieberman nuevo canciller israelí, dio a conocer ayer oficialmente su postura más dura sobre el diálogo con los palestinos.
Avigdor Lieberman nuevo canciller israelí, dio a conocer ayer oficialmente su postura más dura sobre el diálogo con los palestinos.
Jerusalén - El mismo día en que entró formalmente en funciones el Gobierno de Benjamín Netanyahu, la desconfianza de la comunidad internacional, incluida la Casa Blanca, salió a la superficie. Mientras líderes del mundo advertían sobre la necesidad de que se cree un Estado palestino, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores israelí, el duro Avigdor Lieberman, señaló al asumir el cargo que su país no está comprometido con el acuerdo de paz de Annapolis, respaldado internacionalmente y suscripto por el ex premier Ehud Olmert (ver aparte).
Lieberman, del partido de extrema derecha Israel Beitenu, indicó que el nuevo gobierno sí atenderá lo acordado en la Hoja de Ruta de 2003, definida por el Cuarteto para Medio Oriente, integrado por EE.UU., la Unión Europea (UE), Rusia y las Naciones Unidas (ONU). «Hay un solo documento que nos obliga y no es el caso de la conferencia de Annapolis, que no tiene validez», dijo Lieberman en un discurso, al referirse a la cumbre celebrada en noviembre de 2007 en Maryland.
Tanto el proceso de Annapolis como la Hoja de Ruta llaman al establecimiento de un Estado palestino independiente junto a Israel. Pero mientras Annapolis llama a negociaciones inmediatas sobre todos los temas centrales del conflicto -incluyendo el límite de Jerusalén, refugiados y fronteras-, la Hoja de Ruta prioriza que las autoridades palestinas combatan en primer lugar a las organizaciones terroristas.
La Hoja también reclama a Israel congelar toda la actividad de asentamientos y desmontar las colonias erigidas sin aprobación formal del Gobierno durante los últimos ocho años en Cisjordania. Annapolis, en tanto, se arriesgó a fijar un plazo para la definición de dos estados que venció a fin de 2008.
La comunidad internacional envió un mensaje claro y unificado a Netanyahu. Desde la ONU hasta Londres y de Washington a la Unión Europea (UE), incluyendo hasta al propio presidente israelí Shimon Peres, las felicitaciones a Netanyahu por su asunción fueron acompañadas de mensajes para comprometer a Israel en la creación de un Estado palestino, lo que, al menos, no está entre las prioridades del nuevo ejecutivo. En Bruselas, Tony Blair, enviado especial del Cuarteto, exigió a Netanyahu una clara definición: «No hay alternativa a la solución de dos Estados», dijo Blair. «Y si hay una solución de un solo Estado, habrá una gran batalla», agregó.
En tanto, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, recordó que «la paz y la seguridad en la región incluyen el objetivo de lograr un Estado palestino viable e independiente conviviendo pacíficamente junto a un Israel seguro».
En las semanas previas a su asunción, Netanyahu moderó su discurso y, al ser electo el martes por el Parlamento, si bien no se comprometió con la opción de dos Estados, apuntó a alcanzar la paz como uno de sus objetivos. El conservador Netanyahu constituyó un Gobierno aliado con la extrema derecha, formaciones religiosas y los laboristas.
Felicitación
Barack Obama eligió ayer un discurso no confrontativo. Según dijo su vocero, el jefe de la Casa Blanca llamó a Netanyahu para felicitarlo y «reafirmó el fuerte compromiso de Estados Unidos con Israel y su seguridad», aunque también remarcó especialmente el objetivo de que se avance hacia un Estado palestino.
Desde Ramala, las críticas a Netanyahu y Lieberman no se hicieron esperar. Sobre el discurso del flamante primer ministro, «esperábamos escuchar un compromiso claro de Netanyahu para una solución de dos Estados», indicó el negociador jefe palestino Saeb Erekat. Para el presidente palestino Mahmud Abás (Abu Mazzen), Netanyahu «no cree en la paz».
El presidente israelí Peres, histórico laborista y miembro del centrista Kadima en los últimos años, pidió «grandes esfuerzos» a Netanyahu. «El gobierno saliente aceptó la visión de dos Estados para dos pueblos lanzada por el Gobierno de EE.UU., y su Gobierno debe adaptarse a esa realidad», agregó Peres.
El primer ministro saliente, Ehud Olmert, también pidió a su sucesor que «continúe la búsqueda de la paz».
Agencias DPA, Reuters, ANSA, EFE y AFP

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