Israel evoca sus peores fantasmas

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Tel Aviv - En una oficina de correos en el centro de Tel Aviv se puede ver a gente en fila para recoger máscaras de gas, con los nervios a flor de piel. Los israelíes esperan estos días un ataque militar de Estados Unidos contra la vecina Siria.

La empresa de correos, responsable de la entrega de máscaras para estos casos, está cada vez más abarrotada. En los últimos días ha habido cuatro veces más solicitudes, informó la empresa. En una de las filiales incluso colapsó el sistema informático debido a la gran demanda.

"Lo que se está cocinando es siniestro", dice un hombre que ha acudido a correos a recoger su máscara. "Uno tiene que estar preparado", asegura. Un funcionario muestra con paciencia a los interesados cómo se utiliza correctamente la máscara. Según medios locales, sólo seis de cada diez israelíes tienen máscaras de gas.

Pese a las amenazas sirias de atacar a Israel en el caso de una intervención militar occidental, el Ejército hebreo considera muy poco probable que se llegue a ese extremo, asegura la prensa israelí. "Lo último que (el presidente sirio, Bashar) al Asad necesita, mientras lucha con los rebeldes a vida o muerte, es una guerra con Israel", consideró ayer Eyal Zisser, de la Universidad de Tel Aviv.

El experto en temas sirios tampoco considera que la milicia libanesa Hizbulá, aliada de Damasco, tenga interés en una confrontación con Israel. "¿Cómo podría justificar en Líbano el meter a su propio país en una nueva guerra regional?", se pregunta.

La intranquilidad se extiende, sin embargo, en Israel. El ambiente les recuerda a muchos los días previos a la Guerra del Golfo de 1991, cuando el líder iraquí Sadam Husein mandó atacar a Israel con misiles. El Ejército se prepara para "escenarios extremos" en vista del posible ataque estadounidense a Siria, informó ayer la radio. El régimen de Al Asad cuenta aún con miles de misiles capaces de alcanzar cualquier punto de Israel. Entre ellos hay proyectiles del tipo Scud-D y SS-21.

En las dos últimas décadas, sin embargo, el Estado judío reforzó considerablemente sus defensas antimisiles. El país dispone de un sistema defensivo de varias etapas que permite repeler ataques con misiles de largo, mediano y corto alcance. Pero "no hay una capacidad de defensa al ciento por ciento, uno que otro misil siempre puede colarse", subraya el experto Zisser. También el parlamentario Omer Barlev, miembro de la comisión de la Kneset (Parlamento) de Asuntos de Seguridad y Relaciones Exteriores, considera poco probable un ataque sirio. "Desde luego que no tenemos que creer que Al Asad hará justamente lo que esperamos", dijo el miembro del Partido Laborista a la radio.

Pero Barlev cree que Estados Unidos apuntará a las rampas para misiles sirias en caso de un ataque militar. "E incluso si Al Asad se vuelve loco, contra todas las expectativas, y quiere atacar a Israel con misiles, ya no tendría posibilidad de hacerlo", valoró.

Agencia DPA

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