1 de septiembre 2014 - 00:00

Israel toma más territorios y crece otra vez la tensión

Jerusalén - Después de salir a desmentir al Gobierno palestino sobre un supuesto consentimiento a negociar una solución de "dos Estados" sobre la base de las fronteras de 1967, previas a la Guerra de los Seis Días, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, autorizó ayer la confiscación de terrenos en la ocupada Cisjordania.

Se trata de unas 400 hectáreas en el bloque de colonias de Etzion, cerca de Belén, que fueron declarados "tierra del Estado" por la administración civil que gestiona el Ejército al considerarse que no cuentan con propietarios legalmente constituidos. Según un grupo opuesto a la política oficial de asentamientos, se trata de la mayor expropiación en 30 años, y las autoridades palestinas dijeron que sólo causará más fricción tras el fin de la guerra en Gaza.

Radio Israel dijo que la medida fue adoptada en respuesta al secuestro y muerte de tres adolescentes judíos por parte de militantes de Hamás en la zona en junio.

Ayer, el Departamento de Estado norteamericano calificó de "contraproducente" la medida y llamó al Gobierno israelí a revertirla inmediatamente.

El grupo Paz Ahora, que se opone a los asentamientos en Cisjordania, territorio en el que los palestinos quieren fundar su Estado, dijo que la expropiación tiene como objetivo convertir un lugar donde ahora viven apenas diez familias junto a un seminario judío en un asentamiento permanente.

Israel consideró la construcción de un gran asentamiento en el lugar, conocido como Gevaot, desde 2000. El año pasado, el Gobierno llamó a una concesión para la construcción de 1.000 casas en el lugar.

Paz Ahora dijo que la expropiación era la mayor anunciada por Israel en Cisjordania desde la década de 1980 y que cualquiera con derechos de propiedad tiene 45 días para apelarla. Un alcalde palestino de la zona dijo que había palestinos que poseían los terrenos, donde cultivaban olivos.

Israel es muy criticado internacionalmente por la colonización de Cisjordania, que la mayoría de los países considera ilegal según la ley internacional y un importante obstáculo para la creación de un Estado palestino viable en cualquier futuro acuerdo de paz.

El Gobierno del presidente palestino Mahmud Abás, que cuenta con el apoyo de Occidente en este tema, instó a Israel a dar marcha atrás la expropiación, que, estimó, "conducirá a más inestabilidad y empeorará la situación tras la guerra en Gaza".

La decisión israelí "representa claramente una intención deliberada de terminar con la presencia palestina sobre la tierra e imponer obstinadamente y de facto la solución de un (solo) Estado", criticó Hanan Ashrawi, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Netanyahu canceló las conversaciones de paz con Abás en abril, después de que el líder palestino alcanzó un acuerdo de reconciliación con Hamás, el movimiento islamista que gobierna en la Franja de Gaza.

En varios comentarios después de que un cese del fuego indefinido el martes puso fin a la guerra de siete semanas de Israel con Hamás, Netanyahu reiteró su posición de que Abás tiene que interrumpir su alianza con los islamistas para que se reanude el proceso de paz.

Israel dijo que la construcción en Gevaot no constituirá el establecimiento de un nuevo asentamiento porque el lugar está designado oficialmente como un barrio de una colonia ya existente, Alon Shvut, ubicada a varios kilómetros por la carretera.

Unos 500.000 israelíes viven entre 2,4 millones de palestinos en Cisjordania y Jerusalén Oriental, territorios que el Estado judío capturó en la Guerra de los Seis Días de 1967.

Agencias Reuters, DPA y EFE

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