25 de septiembre 2009 - 00:00

Jardines placenteros

Jardines placenteros
El señor funcionario va de acto en acto en su limusina negra con su elegante pareja, harto gastadora y amiga del poder. Los huelguistas manifiestan frente a él, su superior le grita por teléfono, el sucesor, evidentemente salido del seno de los huelguistas, está al acecho. Se impone la renuncia. ¿Y ahora? Vuelve a casa de mamá, al barrio, al parque público, a las amigas, ya que la ex se muestra irritada, y en especial a los amigos, todos gente grande, y todos grandes bebedores. En suma, sigue de holganza, pero sin corbata ni nadie que le grite.

Este no es el resumen de la película. Es solo el planteo. El veterano humorista Otar Iosseliani nos brinda otra vez su plácida visión de las cosas, esa visión risueña, suavemente irónica, hedónica, que ya había mostrado en su Georgia natal. Humor inteligente, con Michel Piccoli como una vieja increíble, la mamá del funcionario.

P.S.

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