7 de diciembre 2011 - 00:00

Jefatura para una nueva generación

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
El peso de su apellido en la historia del peronismo es una impronta imborrable en el currículum del debutante jefe de ministros, Juan Manuel Abal Medina (h), un joven ascendente, pero ya con pasado propio en la política. Un tío montonero, asesinado en un enfrentamiento, y un padre exsecretario de Juan Domingo Perón, los dos de un seno familiar de corte conservador y ferviente catolicismo, completan su perfil.

El anuncio oficial elevó a Abal Medina (h) a jefe de Gabinete en el nuevo ciclo kirchnerista: un joven licenciado en Ciencias Políticas, con ascendentes de peso en los 70 dentro del peronismo. Néstor Kirchner distinguió a su padre en un lugar de poca exposición, pero de gran influencia como el de consejero y llegó a ofrecerle un puesto en su gabinete, que rechazó aludiendo problemas de salud. El exsecretario general del movimiento peronista del 72 al 74 es parte de esa enciclopedia familiar que lleva el nuevo jefe de ministros, donde se contará que Abal Medina padre, luego de su cargo estratégico junto a Perón, recaló en el exilio en México, el retorno de Perón, y que el hermano (tío del funcionario), Fernando, fue fundador de Montoneros. En ese círculo está Nilda Garré, la diputada peronista más joven en los 70 que compartió el vuelo que trajo a Perón de regreso a la Argentina, y que fue pareja de Abal Medina padre, con trayectoria en México, donde fue asesor de Carlos Slim.

Menos notoria, pero no por eso menos brillante, es la carrera de Abal Medina (h). Comenzó en la política de la mano de Carlos Álvarez. Trabajó en el Senado y cuando Chacho comenzó su caída con la renuncia al Gobierno de la extinta Alianza, Abal Medina encontró refugio en la gestión porteña de Aníbal Ibarra (en 2002), quien lo contrató para diseñar lo que se llamó Plan Estratégico 2010, un cargo, el primero para él en la función pública ejecutiva, casi inexistente, pero que advirtió Alberto Fernández, cuando de legislador pasó, con el triunfo presidencial de Kirchner, al cargo que Abal Medina (h) ocupará ahora. Fernández lo coronó como secretario de la Función Pública de la Jefatura de Gabinete.

Sus méritos en ese puesto técnico seguramente le aseguraron la permanencia en el Gobierno, tras el despido de los «albertistas» cuando el exjefe de Gabinete dio el portazo. Claro, ya había entre ellos alguna rispidez, como cuando Abal Medina (h) intentó proponer un cambio en el organigrama de funcionarios para pasar a reemplazar a Jorge Rivas, tras el gravísimo ataque que sufrió en momentos en que se desempeñaba como segundo de la jefatura de ministros. Pero Alberto Fernández se lo negó. Más comprensivo, su fugaz sucesor, Sergio Massa, aceptó la modificación y Abal Medina (h) fue vicejefe de Gabinete. Duró poco. La llegada de Aníbal Fernández al cargo volvió a alejar a Abal Medina de la silla de conducción del gabinete, pero Cristina de Kirchner, en una suerte de esmerilamiento a Aníbal F., no solo le sacó el área de Seguridad que domina Garré, sino el manejo de la publicidad oficial que, como encargado de Comunicación, pasó a manejar Abal Medina (h). Las dotes intelectuales del secretario son destacadas en su en-torno, donde también creen que hay otro mérito que lo llevará a asumir la Jefatura de Gabinete, como es «la obediencia» y un corte generacional que pri-vilegia Cristina de Kirchner, condiciones del ascenso y expectativas de un cargo al que, de todos modos, la Presidente le viene bajando volumen.

Dejá tu comentario