"Noten cuántos buenos programas no pasaron de unas pocas emisiones por haber sido programados a la hora inadecuada, o por no haber contado con una difusión propicia. Así se ha arruinado mucho talento que podría haber mejorado la producción televisiva. Si fuera por la obsesion al rating, clásicos como "Seinfield" no hubieran sobrevivido, dado que por ejemplo, este show cásico no fue un hit hasta después de ser emitido durante cuatro años consecutivos por NBC", explicó Sarandos durante una aparicion en la Global Media & Communications Conference de la ciudad de Nueva York.
Claro que detrás de estas nociones obvias hay un interés que desde hace meses viene interesando y preocupando- a todos los players, ya sea sites como Facebook o servicios de video por streaming: aún no han estado sujetos a una medición de niveles de audiencia convincente si es que algo así existiera, como bien saben los detractores de Ibope.
Decidido a explayarse más que nunca sobre el tema ratings, Sarandos afirmó que si la política de Netflix es no dar ningun tipo de dato relacionado con sus niveles de audiencia que en su caso específicomás que rating, tendría que ver con la cantidad de usuarios o suscriptores- no es "ni para estresar a la prensa, ni tampoco para aprovecharnos de las empresas que aportan contenido a nuestro servicio. La verdad es que creemos sinceramente que el interés por los niveles de audiencia atentan contra la calidad de la producción televisiva, y dado que nosotros no dependemos de sponsors, sino directamente del público, no tenemos por qué estar sujetos a la tiranía del rating".
| Diego Curubeto |


Dejá tu comentario