3 de julio 2026 - 13:42

Colombia se prepara para habilitar el fracking

El ministro de Ambiente designado, Fabio Arjona, defendió la posibilidad de aplicar la técnica bajo controles ambientales. La discusión sigue atravesada por recursos judiciales y consultas a comunidades.

Colombia se prepara para reabrir el debate por el fracking bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, con controles ambientales y recursos judiciales pendientes.

Colombia se prepara para reabrir el debate por el fracking bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, con controles ambientales y recursos judiciales pendientes.

Foto: The Oil Crash

Colombia se prepara para reabrir la discusión sobre el fracking bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella. El ministro de Ambiente designado, Fabio Arjona, afirmó que no existen barreras tecnológicas insalvables para aplicar la técnica de fracturación hidráulica de manera responsable, aunque remarcó que el proceso deberá quedar bajo control de las autoridades ambientales.

“No hay ninguna barrera tecnológica insalvable para hacer un fracking responsable”, sostuvo Arjona en declaraciones radiales. Según el futuro funcionario, la tarea del Ministerio de Ambiente será garantizar ese proceso junto con la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla).

El debate sobre el fracking lleva años en Colombia y también llegó a la Justicia. Distintos recursos bloquearon o condicionaron su aplicación, con eje en el derecho de las comunidades a ser consultadas ante eventuales proyectos de exploración o producción no convencional de hidrocarburos.

Colombia vuelve a discutir el fracking

Arjona planteó que puede existir un “fracking responsable” si se aplican tecnologías y controles adecuados. También señaló que, en caso de autorizarse, la actividad se desarrollaría en un área reducida del país y lejos de páramos y parques nacionales.

El ministro de Ambiente designado, Fabio Arjona, afirmó que no existen barreras tecnológicas insalvables para aplicar la técnica de fracturación hidráulica de manera responsable

El ministro de Ambiente designado, Fabio Arjona, afirmó que no existen barreras tecnológicas insalvables para aplicar la técnica de fracturación hidráulica de manera responsable

El funcionario designado vinculó además el debate ambiental con la situación económica. En ese sentido, sostuvo que la pobreza representa un riesgo para la conservación y la sostenibilidad, al advertir que una reducción de ingresos puede profundizar problemas ambientales.

“El principal enemigo de la conservación y la sostenibilidad es la pobreza”, afirmó. Según su planteo, si Colombia enfrenta una caída de ingresos, ese fenómeno puede convertirse en uno de los factores que deterioren el ambiente.

El rol del Ministerio de Ambiente y la Anla

El futuro ministro indicó que la habilitación de la actividad deberá pasar por el Ministerio de Ambiente y la Anla. En ese esquema, el foco estará puesto en las condiciones técnicas, ambientales y regulatorias que permitan evaluar eventuales proyectos.

Arjona es biólogo marino y cuenta con más de 20 años de experiencia en temas ambientales. También fue viceministro de Ambiente durante el gobierno de Ernesto Samper, entre 1994 y 1998.

Su llegada al gabinete de De la Espriella se da en medio de una discusión más amplia sobre el futuro de la política energética colombiana, atravesada por la necesidad de definir el rol de los hidrocarburos, la producción de gas y petróleo y las restricciones ambientales para proyectos extractivos.

Recursos judiciales y consulta a comunidades

La aplicación del fracking en Colombia no depende únicamente de una decisión administrativa. Las discusiones locales llegaron a los tribunales, donde se protegió el derecho de las comunidades a ser consultadas en caso de que este tipo de prácticas petroleras avance sobre sus territorios.

Ese punto aparece como uno de los principales condicionantes para cualquier intento de habilitación. Aunque el gobierno entrante plantea que existe margen tecnológico para aplicar la técnica, las autorizaciones deberán convivir con antecedentes judiciales y con la exigencia de procesos de consulta.

El fracking consiste en fracturar formaciones del subsuelo para extraer hidrocarburos no convencionales. En Colombia, la técnica estuvo rodeada de objeciones ambientales, sociales y judiciales, especialmente por sus posibles impactos territoriales.

De la Espriella y el giro en la política energética

La posición de Arjona anticipa un giro respecto de la política energética que seguirá el gobierno de De la Espriella. El nuevo oficialismo buscará habilitar la posibilidad de desarrollar proyectos no convencionales, aunque el ministro designado sostuvo que esa decisión deberá quedar sujeta a controles ambientales.

El planteo oficial también diferencia las zonas donde podría permitirse la actividad. Según Arjona, la eventual autorización no incluiría páramos ni parques nacionales, dos áreas especialmente sensibles dentro de la regulación ambiental colombiana.

La discusión quedará ahora en manos del próximo gobierno, que deberá definir los mecanismos regulatorios, el rol de la Anla, la intervención del Ministerio de Ambiente y la relación con las comunidades alcanzadas por eventuales proyectos.

Por ahora, el mensaje del gabinete entrante es que Colombia no descarta el fracking. Pero su implementación seguirá atada a licencias, controles ambientales y decisiones judiciales que ya marcaron límites al desarrollo de esta actividad en el país.

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