5 de junio 2012 - 00:00

Juez va tras financistas de Schoklender, que niega todo

El juez federal Norberto Oyarbide prevé cerrar el círculo de las maniobras presuntamente irregulares atribuidas a Sergio Schoklender y a su entorno, mediante los financistas de los que se habría valido para operar. El magistrado llamará a indagatoria a Fernando Caparrós Gómez, de la financiera Monetización, en tanto que los investigadores esperan la misma decisión respecto de Daniel Laurenti, Ricardo De Falco y Walter Cavagliato. Son los sospechosos de haber canjeado presuntamente los cheques que luego cobraban los allegados a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender.

Oyarbide analiza lanzar las convocatorias una vez finalizada la ronda actual de indagatorias, a fines de mes. De los cuatro financistas, dos de ellos ya fueron citados por el juez: Laurenti debía declarar la semana pasada pero pidió una prórroga, en tanto que Cavagliato deberá presentarse en los próximos días. En tanto, la Cámara Federal prevé expedirse esta misma semana sobre el pedido de excarcelación de Sergio Schoklender.

El fiscal federal Jorge Di Lello analiza presentar un escrito para reforzar la necesidad de ahondar en lo que supone uno de los últimos eslabones de la maniobra por la cual se acusa a Schoklender de ser el presunto líder de una asociación ilícita: el canje de cheques y el retiro en efectivo de fondos presuntamente blanqueados en cuevas financieras.

La búsqueda de los investigadores está en torno de quienes se sospecha habrían sido responsables centrales de licuar el pase de manos de los fondos públicos que llegaban a la organización Madres de Plaza de Mayo para la construcción de viviendas sociales, y que de acuerdo con los indicios habrían sido desviados. Mientras Caparrós Gómez era la cabeza visible de Monetización, De Falco hacía lo propio en Trade Travel, una financiera emplazada a metros de la sede de las Madres. Laurenti, en tanto, había sido presidente de Meldorek -la firma que luego adquirió el mayor de los Schoklender y que planeaba convertir en una constructora mediante créditos públicos- y tenía como supuesta mano derecha a Cavagliato.

El mayor de los hermanos y exapoderado de las Madres rompió ayer el silencio en su lugar de detención, el penal de Ezeiza. Desde allí, en una entrevista televisiva, aseguró que Hebe de Bonafini, presidenta de la asociación, le habría obligado presuntamente a comprarle a Alejandra, su hija, «un departamento de 90 mil dólares, una casa de 348 mil dólares, una camioneta y computadoras». En su declaración indagatoria, Alejandra Bonafini alegó haberle vendido un departamento a Meldorek sin saber que se trataba de una compañía de Sergio Schoklender, y sostuvo haber roto el vínculo con el exapoderado hacía varios años.

En la entrevista televisiva negó haber montado una asociación ilícita, como le reprocha Oyarbide, y desmintió cualquier desvío de fondos.

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