18 de enero 2017 - 00:00

Jugar al juego de un libro atrapante

Jugar al juego de un libro atrapante
Según su autor, esta antología de cuentos debería llevar como título: "¡Advertencia! Material Sensible", y luego "Relatos breves y otras perturbaciones". Avisa así que los relatos de ficción no son lugares seguros; pueden perturbar y "no dejar salir indemnes de ellos". Son como la vida, "que es inmensa y complicada y no avisa antes de hacerte daño". Si abrió el libro: "gracias por venir, y disfrute de las cosas que nunca sucedieron". A partir de ahí se entra en un territorio forjado por 24 textos y poemas. Antes un prólogo (al estilo de los de George Bernard Shaw o Stephen King), comenta los cuentos en una especie de taller literario y reflexión vital. Sherlock Holmes (al que se homenajea dándole el sabor de la vida eterna en "El caso de la muerte y la miel") dice "Sólo estoy vivo cuando percibo un desafío". Y Gaiman quiere vivos, partícipes, a sus lectores, y los desafía en "Naranjas", por ejemplo, a leer las 70 respuestas de una chica a un cuestionario (¿policial?), adivinar las preguntas, y descubrir una historia que es de ciencia ficción, como en otros casos es un policial, fantástica o de terror. La sorpresa del género acecha siempre en el siguiente relato. Gaiman lee mitos y leyendas desde el comic; revisa perversamente relatos infantiles en la estela de Roal Dahl, hace que lo cotidiano se vuelva perturbador, rinde tributo a sus maestros en la literatura; a Ray Bradbury, por caso, lo recuerda desde un lector con Alzheimer; hace entrar en mundo virtual, paralelo, imposible e inmediato. Neil Gainman es inglés, guionista de historietas, películas y series de TV, autor de novelas y cuentos que lo han cubierto de distinciones. Su legión de admiradores lo ha llevado a ser un personaje en Los Simpson. Si no se hizo adicto a Gaiman con "American Gods", "Coraline", "El libro de los cementerios" o cualquier otro de sus libros, este extraordinario parque de diversiones es una excelente puerta de ingreso a los dominios del primero de la lista al Nobel cuando se premie a la mejor "ficción especulativa".

Máximo Soto

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