1 de junio 2017 - 00:00

Kabul sufrió el peor atentado en quince años: 90 muertos

El Gobierno acusó a un grupo terrorista ligado a los talibanes y a los servicios secretos de Pakistán. La deflagración dejó 11 guardias locales muertos y 11 contratistas heridos en la embajada de EE.UU.

Cráter. Así quedó el lugar de la explosión de ayer en pleno centro de Kabul. Se cree que el ataque tenía otro objetivo, pero que los terroristas lo desencadenaron al ser detenidos en el lugar por efectivos de seguridad.
Cráter. Así quedó el lugar de la explosión de ayer en pleno centro de Kabul. Se cree que el ataque tenía otro objetivo, pero que los terroristas lo desencadenaron al ser detenidos en el lugar por efectivos de seguridad.
Kabul - La capital de Afganistán sufrió ayer el peor atentado terrorista en quince años cuando un camión bomba estalló en pleno barrio diplomático y dejó al menos 90 muertos y 463 heridos.

El potente explosivo detonó a primera hora de la mañana a escasos metros de la zona de seguridad donde se encuentran la presidencia y buena parte de las embajadas en Kabul, cuando cientos de personas se dirigían a trabajar.

La deflagración afectó, entre otras, a la embajada de Estados Unidos donde murieron 11 guardias afganos y resultaron heridos 11 contratistas norteamericanos (personal de inteligencia).

El secretario de Estado, Rex Tillerson, denunció el "acto cruel y cobarde" y garantizó que "el compromiso inquebrantable de Estados Unidos en Afganistán".

Se trató del ataque más sangriento registrado por la misión de la ONU en Afganistán (Unama) desde la invasión estadounidense en 2001, superando al que en julio del año pasado causó 85 muertos y 413 heridos durante una manifestación de la minoría hazara.

El presidente afgano, Ashraf Gani, convocó una reunión de emergencia para analizar la situación, al tiempo que ordenó el inicio de una investigación exhaustiva.

De acuerdo con un comunicado del Palacio Presidencial, el jefe de Estado también le pidió al Ministerio de Desarrollo Urbano y a la Alcaldía de la capital que reconstruyan las áreas "destruidas" en la acción, que dejó un agujero de varios metros en una de sus principales avenidas y grandes daños materiales.

Peores fueron las pérdidas humanas, que el Centro Gubernamental de Información y Prensa afgano situó en 90 en su último balance oficial. Los heridos, por su parte, se situaban en 463, según confirmó en rueda de prensa en Kabul el viceministro del Interior para Asuntos de Seguridad, general Murad Alí Murad.

Según el alto mando, el objetivo de los insurgentes no era el área en que ocurrió la explosión, donde hay varias embajadas y edificios gubernamentales, sino una ubicación "desconocida" a la que se dirigían cuando fueron detenidos por las fuerzas de seguridad.

También la misión de la OTAN en Afganistán, "Apoyo Decidido", indicó en un comunicado que las tropas afganas detuvieron a los atacantes antes de que accedieran a la zona de alta seguridad.

"Su objetivo se encontraba en otro sitio y eso podría haber sido peor que este incidente", cuya ejecución se pudo oír en buena parte de la ciudad, advirtió Murad.

Aunque ningún grupo ha reivindicado todavía la autoría del ataque, la principal agencia de inteligencia afgana, el Directorio Nacional de Seguridad (NDS), responsabilizó a la red Haqani, ligada a los talibanes.

"El ataque bárbaro de Kabul fue planeado por la Red Haqani en Pakistán" y contó con la "dirección y cooperación directa de la Agencia de Espionaje de Pakistán ISI", denunció el organismo de inteligencia afgano en un comunicado, que responsabilizó en múltiples ocasiones a esa organización de los atentados en el país.

El Gobierno afgano acusa frecuentemente a Pakistán de estar detrás de una "guerra no declarada" contra Afganistán y de dar cobijo a los terroristas de Haqani.

A pesar de su vinculación con esa red, los talibanes negaron estar detrás del ataque y argumentaron que sus filas no están autorizadas a llevar a cabo acciones como esta, "sin ningún objetivo".

El ataque se produce en los primeros días de Ramadán, algo que ha condenado en "términos firmes" el presidente, que había pedido la semana pasada que los grupos armados respetaran el mes sagrado musulmán.

Agencias EFE, Reuters y AFP

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