Kirchnerismo aflojó y festejó a Francisco

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El ruido se apagó y, final-mente, como corderos detrás de los movimientos de su jefe, Cristina de Kirchner, la militancia ultra K, en su rama juvenil y en la más cercana a Olivos, participó anoche de la vigilia celebratoria de la entronización de Jorge Mario Bergoglio como papa Francisco.

Andrés Cuervo Larroque, jefe de La Cámpora, uno de los interlocutores de la política -diputados, gobernadores, intendentescon la Presidente y con su hijo Máximo, participó de la trasnoche papal en la Villa 21-24.

Toda una señal luego de que sectores del oficialismo, en particular militantes y voceros habituales como Horacio González, el director de la Biblioteca Nacional, fueron críticos implacables de la elección de Bergoglio como sucesor de Benedicto XVI.

El viaje de Cristina al Vaticano, la amable y larga audiencia a solas y su presencia, ayer, en la primera fila durante la ceremonia terminaron de volcar la postura oficial a favor de tener, con el exarzobispo, una relación saludable.

Larroque, aunque fue la más sintomática, no fue la única presencia K. El diputado nacional Leonardo Grosso, referente del Movimiento Evita, encabezó una concentración de militantes junto con el padre José María Pepe Di Paola, en la parroquia Inmaculada Concepción, de José León Suárez, en el partido de San Martín.

El evitismo K estuvo -fue la agrupación que más defendió a Bergoglio, a través de sus dos referentes: Emilio Pérsico y Fernando Chino Navarro-, también, en Plaza de Mayo y en el Polideportivo San Blas, de la Villa 21-24 del barrio porteño de Barracas, donde se colocó una pantalla gigante para seguir la transmisión desde la Santa Sede.

Los militantes del Evita también participaron de vigilias en La Plata, en el centro cultural Carlón Pereyra Rossi, y en Lomas de Zamora, en el club Los Gauchitos, en Hornos y Chivilcoy, con la presencia de los concejales Luis Gómez y Juan Francisco Navarro.

En Barracas, en tanto, estuvieron presentes referentes territoriales, entre ellos Cristian el Pitu Salvatierra, de la Villa 15 (más conocida como Ciudad Oculta); Zunilda Martínez, de la Villa 21-24 (también conocida como barrio Zavaleta) e integrante de la junta vecinal, y Henry Huanca, de la Corriente Nacional Martín Fierro.

Con una pantalla gigante, mate, facturas y café, varios vecinos del barrio que integran el espacio Unidos y Organizados compartieron la misa que inició el pontificado de Jorge Bergoglio.

El padre Bergoglio recorría siempre esta villa, venía acá cada 8 de diciembre a hacer la procesión por el Día de la Virgen. Yo tomé con él mi comunión a los diez años, contó, emocionada, Zunilda Martínez, quien también es militante de La Cámpora, y agregó: Pienso que ahora la Presidenta va a tener un gran acompañamiento del papa Francisco.

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