30 de junio 2009 - 00:00

La autocrítica no incluye el indulto a Cobos

Julio Cobos
Julio Cobos
«La relación con Julio Cobos seguirá como fue desde que tomó en su momento la decisión que tomó. No hay antecedentes en el mundo de un vicepresidente que arme listas opositoras». Cristina de Kirchner dio por cerrada con esta frase la última intención que hubo ayer de parte de miembros de su gabinete -entre ellos Sergio Massa- para volver a darle un rol institucional a Julio César Cleto Cobos. Alguno de los colaboradores directos de la jefa de Estado habían sondeado por la mañana primero, luego del mediodía después, la posibilidad de algún tipo de acercamiento formal e institucional entre Cristina y su vicepresidente.

Incluso algunos de los ministros y algún gobernador comenzaron a diseñar el contenido de esa aproximación. Los defensores del acercamiento querían evitar la imagen de un Cobos victorioso, caminando sobre la languidez del kirchnerismo durante los próximos dos años.

Sobre la base de lo que fue en su momento el operativo retorno de Daniel Scioli al ruedo kirchnerista, luego que a comienzos del Gobierno del patagónico llamó a regularizar las tarifas del gas; los impulsores de ayer del retorno del mendocino a la formalidad ideaban diferentes escenarios. El que más consenso tuvo fue el de imaginar a un Cobos recorriendo el mundo, enviado por Cristina de Kirchner, concurriendo a asunciones de jefes de Estado en países lo más lejanos posibles de la Argentina; y sin mayor acompañamiento que algún que otro colaborador cercano y el embajador del lugar en cuestión. Fue el destino que tuvo Scioli en su momento, hasta que una foto en los homenajes a Juan Pablo II hicieron que los K notaran que el luego gobernador iba teniendo una imagen positiva que el matrimonio quería que jugara a su favor.

Para Cobos la idea era similar. Para mostrar cierta cercanía institucional del vicepresidente con el Gobierno del que en teoría forma parte, el mendocino sería el enviado oficial para el acto diplomático internacional. En carpeta incluso se consideraba la posibilidad de asistir a la asunción del próximo presidente de Panamá como ensayo, evento que se concretará el próximo 2 de julio.

Utilidad

Los más osados dentro de la propuesta pensaban que Cobos podría ser útil también como representante del país en eventos como la cumbre del ALBA, donde ayer se debatió la situación del golpe de Estado generado en Honduras; o discusiones multilaterales donde se discutan cambios climáticos y el futuro del medio ambiente. Estos eventos tendrían además el valor agregado de mantener al vicepresidente cierto tiempo fuera de Buenos Aires, situación que tendría particular beneficio si eventualmente la ausencia de Cobos coincide con alguna votación importante en un Senado donde puede haber varios empates en los votos.

El proyecto sucumbió a poco de nacer. Por la tarde, cuando Cristina de Kirchner llegó a la Casa de Gobierno (donde luego daría una conferencia de prensa), fue consultada sobre la alternativa. Lo sorpresivo fue la tranquilidad con la que la Presidente contestó que no y abortó la idea. La jefa de Estado mostró algo del cambio en su gestión, explicando que la negativa al retorno institucional de Cobos como viajero internacional en representación del país se debía a que la relación con el vicepresidente no tiene retorno. La confección de listas opositoras en Mendoza y la campaña en contra del matrimonio fueron las explicaciones oficiales para abortar la propuesta, pero siempre con tonos amables desconocidos hasta ahora por los funcionarios que llevaron la idea al despacho.

La conversación sirvió además para que los interlocutores presidenciales accedieran al adelanto de que no habría más cambios en el gabinete (luego lo diría en conferencia de prensa) y de que la política exterior del país continuaría sin cambios. Inmediatamente después, la Presidente ordenó al ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, que concurriera a la cumbre de la OEA en Washington para tratar el conflicto del golpe militar en Honduras (dio incluso instrucciones sobre la posición oficial argentina en el tema) y para avalar también el viaje del subsecretario de Asuntos Latinoamericanos, Agustín Colombo Sierra, para que esté presente en la cumbre del ALBA en Managua.

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