21 de noviembre 2017 - 00:00

La Bolsa se hundió 5,86% y reflejó las dudas sobre el futuro político de Chile

Fue la mayor caída desde agosto de 2011. Los operadores ven fortalecido al progresista Alejandro Guillier para la definición del 17 de diciembre. El dólar cerró con su mayor suba en un año.

Decepción. Las encuestas previas a la elección del domingo ubicaban a Sebastián Piñera bien por encima del 40%, por lo que su desempeño resultó decepcionante y complica sus chances para el balotaje del mes que viene.
Decepción. Las encuestas previas a la elección del domingo ubicaban a Sebastián Piñera bien por encima del 40%, por lo que su desempeño resultó decepcionante y complica sus chances para el balotaje del mes que viene.
Santiago - El mercado financiero de Chile se derrumbó ayer en reacción al resultado de la primera vuelta presidencial del domingo, en la que, si bien el expresidente conservador Sebastián Piñera obtuvo el primer lugar, lo hizo con un porcentaje mucho más bajo que el esperado, lo que hipoteca sus chances para el balotaje del 17 de diciembre frente al progresista Alejandro Guillier.

La Bolsa de Santiago, que había apostado a que Piñera obtuviera al menos el 44% de los votos que le anticiparon las encuestas en lugar del magro 36,64 que efectivamente capturó, cerró la rueda con una caída del 5,86% hasta 5.076,02 puntos. Se trató de su mayor derrumbe desde el 8 de agosto de 2011.

"Esta caída se explica por el resultado. El mercado tenía internalizado un triunfo de Sebastián Piñera más amplio y el resultado no tan claro de ayer baja las expectativas", dijo Arturo Alegria, director de la consultora Vision.

"El ajuste se debe a que las expectativas del mercado eran que Piñera alcanzara al menos un 40%", declaró, por su parte, Guillermo Araya, analista de la corredora Renta 4 Chile, al sitio web de La Tercera.

En tanto, el dólar finalizó con su mayor suba del año a 637 pesos por unidad, un 1,7% por encima del viernes preelectoral.

Otro aspecto que deprimió al mercado es que la división de votos entre centro-izquierda y centro-derecha favorece al primero de esos polos en una relación de 55% a 45%, lo que a priori deja a Guillier, que sacó el domingo un 22,7%, en mejor posición para el balotaje. Esto, para los agentes, es una señal de que el país puede continuar con las políticas distribucionistas de Michel Bachelet y que eso le dificultará recuperar un mayor crecimiento.

"Cuando hay un escenario de mayor incertidumbre, donde Guillier toma fuerza, y al ver que el centro de su programa económico no es el crecimiento, uno podría esperar que el crecimiento del país no vuelva con la fuerza de retomar la senda del 3-4%, le dijo Germán Acuña, de Estrategia de Fynsa, al sitio de Internet de El Mercurio.

El analista señaló que, en base a los sondeos de intención de voto, los operadores esperaban que el exmandatario (2010-2014), uno de los hombres más ricos del país, sacara como piso un 40% de los votos. Si a eso se suma que la izquierdista Beatriz Sánchez captó más del 20% del electorado, "se prenden las alarmas de que la segunda vuelta sea un poco más estrecha" (ver más información en pág. 17).

La votación del Frente Amplio, coalición de partidos de izquierda formada este año, "no fue buena noticia para las expectativas del mercado, porque tienen un enfoque antimercado", comentó Arturo Alegría.

Piñera se presenta a los chilenos con un programa que prevé recortes en programas sociales y un freno a la reformas de Bachelet, considerada por el empresariado gravosa en términos fiscales.

El exmandatario promete recuperar el liderazgo y la capacidad de crecimiento, impulsar la creación de puestos de trabajo y reducir la pobreza y las desigualdades para colocar a Chile entre los países desarrollados.

Piñera, a quien se le calcula un patrimonio de 2.300 millones de dólares, prometió también la carga impositiva para las empresas, restablecer el rol del sector privado en la educación y canalizar más recursos a los fondos privados de pensiones.

Guillier, en tanto, profundizaría la reforma educativa extendiendo la gratuidad universitaria a unos 450.000 estudiantes (70% del total), desde los 260.000 jóvenes beneficiados tras la puesta en marcha de la reforma.

También prometió que avanzará en el proceso de reforma de la actual Constitución, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y que eliminará la llamada ley del cobre que destina de modo automático millonarias sumas al presupuesto de las FF.AA.

Agencias Reuters y AFP,


y Ámbito Financiero

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