"Esta es la última oportunidad para Bloomberg. ¡Nunca se sabe hasta que no se prueba! Los acontecimientos cambian todo, especialmente durante las elecciones", escribió Murdoch, presidente de News Corp., en su cuenta Twitter con respecto a los planes del el exalcalde.
De acuerdo con The New York Times, a Bloomberg -un hombre que ha sido demócrata y republicano- le preocupa el avance del ultraconservador Trump en la derecha y, desde la izquierda, la posibilidad de que Bernie Sanders, un demócrata "socialista", le haga sombra a Hillary Clinton. Su decisión de competir se basará en especial en la marcha de las primarias demócratas y republicanas después del "Supermartes" del 1 de marzo, cuando se votará en 14 estados y se verá cuán amenazada está la primera dama y cuán consolidado está Trump.
Siempre de acuerdo con la versión del Times, Bloomberg está dispuesto a gastar 1.000 millones de dólares de su propia fortuna en su campaña, más o menos lo que el propio Trump está dispuesto a invertir para llegar a la Casa Blanca.
Pero si de dinero se trata, Trump, magnate inmobiliario y de televisión, tiene poco que hacer frente a Bloomberg. De acuerdo con datos de la revista Forbes, la fortuna de Bloomberg se eleva a u$s 36.500 millones mientras que la de su rival asciende a u$s 4.500 millones. "Gano 400 millones por año, ¿qué diferencia puede hacer?" el gasto actual, se jactó poco después de lanzar su campaña.
En la lista de Forbes de las personas más poderosas del mundo en 2015, Bloomberg ocupa el puesto número 44, mientras que Trump fue ubicado en el 72. Entre los multimillonarios, Trump resultó el 405 en 2015 a nivel mundial y el número 133 en Estados Unidos, mientras que Bloomberg ocupó el puesto 14 a nivel global y es décimo en su país. Murdoch ostenta u$s 11.500 millones.
Otra ventaja para el exalcalde de Nueva York de cara a la opinión pública es que se presenta como "self made man", o sea un estadounidense típico que se "hizo a sí mismo".
La aparición de Bloomberg como posible tercero en discordia coincidió con otro cruce entre la ultraconservadora cadena Fox -propiedad de Murdoch- y Trump, luego que éste anunciara que no participará del último debate republicano televisado antes de los caucus (asambleas populares) de Iowa del próximo lunes, que dan inicio al proceso de primarias de los partidos para elegir a sus candidatos defintivos.
"Veamos cuánto dinero gana Fox sin mí en el debate", desafió Trump el martes durante una conferencia de prensa en Marshalltown (Iowa), al denunciar el trato "injusto" y "sesgado" que, a su juicio, recibió de esa cadena y, en particular, de una de sus presentadoras estrella, Megyn Kelly. De hecho, Trump pidió a Fox que Kelly no fuera una de las moderadoras del encuentro, algo a lo que la cadena se negó.
El enfrentamiento entre Kelly y Trump se remonta al primer debate televisado entre los aspirantes republicanos, celebrado en agosto pasado y en el que la presentadora hizo preguntas incisivas al magnate inmobiliario, entre ellas una sobre sus declaraciones ofensivas hacia las mujeres. Al día siguiente, en una entrevista con CNN, Trump descalificó de manera grosera a la periodista, de quien dijo que "le salía sangre y no sólo desde los ojos", en referencia al ciclo menstrual.
Desde el año pasado ha habido mucha curiosidad en torno a la cobertura que hace Fox de Trump, dada la influencia del canal en los círculos conservadores y porque el propio dueño, Murdoch, es rival de Trump. A mediados de julio del año pasado, Murdoch dijo que el candidato, que lleva la delantera en las encuestas del Partido Republicano, era una "vergüenza". Más tarde la revista New Yorker informó que Murdoch había pedido al presidente de Fox News, Roger Ailes, que redujera la cobertura que el canal le daba a Trump.
"La gente de este país no va a pedir a los multimillonarios que resuelvan problemas que en su mayoría han sido creados por multimillonarios", afirmó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, al ser consultado por esta "guerra de multimillonarios".
En la línea de De Blasio, Sanders, el aspirante presidencial que ha destacado por sus propuestas más progresistas, sacó a relucir la fortuna de Bloomberg y Trump. "Esto no es lo que creo debe ser la democracia estadounidense, una competición entre multimillonarios. Si al final se produce, estoy seguro de que ganaré, aseveró Sanders en declaraciones a la televisión.
| Ámbito Financiero y agencias EFE y ANSA |


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