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La Casa Blanca negó haber dado luz verde
«No buscaron autorización o aprobación por nuestra parte», dijo Cheney a la cadena CBS. Los israelíes «no me dijeron exactamente lo que planeaban hacer o para cuándo», agregó.
El Gobierno de George W. Bush es el principal aliado de Israel en el conflicto de Medio Oriente, y no dudó en responsabilizar al movimiento integrista Hamás por la escalada de violencia en Medio Oriente.
Los israelíes mantuvieron desde hace tiempo que «no querían tener que actuar, pero si los disparos de cohetes no paraban, sentían que no tenían otra opción», dijo el vicepresidente.
«El enemigo no son los palestinos, desde la perspectiva israelí, es Hamás», añadió, reiterando la postura estadounidense de que Israel tiene derecho a defenderse de Hamás. «Para ir tras esa organización terrorista, probablemente decidieron que una campaña aérea no era suficiente, que tenían que ir por tierra si querían tomar los sitios desde donde fueron lanzados los cohetes contra Israel», dijo.
Cheney indicó igualmente que los funcionarios de Washington están «preocupados» por la situación de los palestinos. «Ellos son las víctimas, de alguna manera, de Hamás también», indicó.
En diálogo con Olmert, el propio Bush ratificó ayer el respaldo a la ofensiva israelí. «Estoy alentado por la posición del presidente estadounidense, George W. Bush, quien me dijo que debemos no sólo asegurarnos de que Hamás cese sus disparos de cohetes, sino de que no pueda volver a reanudarlos en el futuro», afirmó Olmert en Tel Aviv tras iniciarse una reunión de gabinete.
Agencias AFP y EFE


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