20 de diciembre 2016 - 22:52

La ciencia ficción está viva en el streaming

• EL GÉNERO GOZÓ ESTE AÑO DE UN LUGAR PRIVILEGIADO TANTO EN LAS SERIES TELEVISIVAS COMO EN LA WEB
“The OA” vino a engrosar este boom: una producción de misterio que recuerda al film de culto de 1985 “El club de los cinco”.

The OA. El misterio es la columna vertebral de la serie de Zal Batmanglij y Brit Marling, que comienza como un drama que adquiere elementos de ciencia ficción y sobrenaturales.
The OA. El misterio es la columna vertebral de la serie de Zal Batmanglij y Brit Marling, que comienza como un drama que adquiere elementos de ciencia ficción y sobrenaturales.
Este año la ciencia ficción disfrutó de una posición privilegiada entre los éxitos comerciales de las series televisivas y web. Tal vez el caso más paradigmático haya sido "Stranger Things", de Netflix, que durante meses bombardeó las redes sociales con memes de Winona Ryder y se nutrió de un público amplio. La popularidad de la serie explotó de la mano del binge-watching, o maratón de capítulos, la modalidad de atracón que permite adelantarse a los spoilers.

La tercera temporada de "Black Mirror" fue otra de las historias de ci-fi de peso en el año. La producción británica tuvo su adaptación en Netflix. Lejos de la aventura juvenil nostálgica de "Stranger Things", "Black Mirror" muestra historias mínimas de personas comunes y a través de ellas hace un análisis de la sociedad en su relación con la tecnología y los temores derivados de ésta.

HBO no quiso dormirse en el lecho de rosas de la fantástica "Game of Thrones" y también apostó a lo grande por la ciencia ficción con "Westworld". Trata sobre un parque temático en el Lejano Oeste norteamericano con robots que parecen humanos y visitantes humanos que pueden descargar sobre ellos sus más bajos instintos. En EE.UU. triunfa aunque en Argentina no haya generado el mismo revuelo con su ambientación de cowboys y su argumento reflotado de un film de los setenta.

La inclusión este año de las primeras temporadas de "Rick y Morty" en Netflix le dieron visibilidad a esta serie animada que parodia "Volver al futuro". Un científico borracho y su nieto adolescente recorren dimensiones mientras desfilan bizarros personajes y se abordan conceptos complejos de la ciencia con situaciones perversamente cómicas. El producto es el summum de los contenidos dirigidos al público millennial.

El 2016 también vio desfilar nuevos capítulos de otras ficciones del género como "Orphan Black", "Los 100", la historia basada en el libro "11.22.63" de Stephen King, "Colony", "Agentes de "S.H.I.E.L.D." y "El hombre en el castillo" sobre la novela de Philip K. Dick, entre otros. En enero fue el regreso de la serie de culto "X-Files" y para Navidad tendrá su especial "Sense8". A nivel Latinoamérica, Fox apostó a la serie para adolescentes "2091" rodada en Colombia y Netflix en Brasil a 3%. El público reclama ciencia ficción y la lista de estrenos de este año y el próximo en el caso del cine sigue la misma tendencia.

El viernes pasado Netflix sumó otra serie de producción propia su catálogo y "The OA" vino a engrosar este boom de la ciencia ficción. La estrategia publicitaria con que lo hizo contrasta con las inmensas campañas que tuvieron productos como "Stranger Things". En esta ocasión se apostó por el antimarketing: el lanzamiento fue sorpresivo, precedido sólo cuatro días antes por un trailer bastante críptico. No todo lo que es Netflix reluce, y "The OA" es una prueba de ello.

"The OA" es una creación de su director Zal Batmanglij y su estrella principal, la actriz Brit Marling. Ambos colaboraron en el film "El sonido de mi voz" (2011). El misterio es la columna vertebral de la serie, que es en cierta forma difícil de clasificar, pero que comienza como un drama que adquiere elementos de ciencia ficción y sobrenaturales. Hace recordar al clima de ci-fi y misticismo de "Sense8", la producción de Netflix creada por las hermanas Wachowski.

La historia comienza cuando la protagonista, Prairie Johnson, reaparece tras haber estado perdida siete años. Además vuelve con su vista restaurada pese a que era ciega. El enigma es total porque incluso se niega a revelar qué pasó o dónde estuvo durante esos años. La protagonista se rodeará de cinco personajes estereotipados y de diversidad étnica políticamente correcta. Son cuatro adolescentes disfuncionales: un dealer que hace bullying, un asiática transgénero, un looser drogadicto y un nerd latino. También se suma una profesora solterona al borde de jubilarse y cansada de lidiar con alumnos. La formación recuerda al film de culto "El club de los cinco" (1985) escrita y dirigida por John Hughes y uno de los mejores exponentes de las historias de secundaria.

La trama de la reaparecida y los cinco amigos que deben ayudarla a lograr un objetivo oculto es la mitad de la serie. Enmarcada en esa línea temporal se relata mediante flasbacks una subtrama, que corresponde a los siete años de cautiverio de la mujer. A través de sesiones que ella mantiene con sus cinco cómplices se va descifrando el misterio de manera cronológica mientras los personajes secundarios evolucionan hacia versiones más amigables con la sociedad. Parte de ese pasado secreto incluye al doctor Hunter Hap (Jason Isaacs), un médico que realiza un experimento bastante poco científico relacionado con las personas que regresan de la muerte.

La intriga es forzada al máximo, a tal punto que el espectador entiende el nombre de la serie cerca del final de los 8 capítulos. Las revelaciones surgen a cuentagotas, dosificándose para intentar retener a la audiencia. La necesidad de sorprender, de generar esa atmósfera que es una sucesión constante de misterios en mayor medida sobrenaturales, a veces se torna absurda. Distintos hechos inverosímiles pueblan la serie de cabos sueltos. Tampoco suman los conceptos de autoayuda que riegan los diálogos con frases clichés de superación personal.

Encarar bajo la modalidad maratón una serie como "Stranger Things" puede ser una aventura; hacerlo con "The OA" es un ejercicio de voluntad ante climas lánguidos que recuerdan películas indies de festivales de cine. Sí es de destacar la brillante actuación de Marling y la prolija dirección. El resultado final es polémico. El último capítulo da una vuelta de tuerca a la historia que incluso pone duda el género mismo de la serie. Un desenlace ambiguo es la salida de los autores ante una multitud de interrogantes. El espectador que llegue hasta la conclusión podrá encontrar similitudes con una famosa película de Eliseo Subiela.

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