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La fábrica de convertir maíz norteño en proteína
Tiene 800.000 gallinas ponedoras que producen por día 700.000 huevos, cuenta con 300 madres porcinas pero quiere alcanzar en el mediano plazo las 2.400 y comercializar en carnicería propia. Siembra maíz, soja y porotos negros y hasta aprovecha y vende el guano. Un negocio redondo.

Entonces, el cereal y la soja de producción propia se destinan principalmente a la alimentación animal -lógicamente también cuentan con planta propia de alimento balanceado- y las legumbres tienen como destino la exportación porque hoy los precios internacionales son muy atractivos.
"También compro maíz y soja a productores de la zona para alimentar a las gallinas y a los cerdos porque con mi producción no me alcanza. Aquí hay una cuestión fundamental a tener en cuenta y es que los granos tienen un valor mucho más bajo en por ejemplo en la zona núcleo, a los productores de la zona les conviene venderlos localmente -por los altos precios de los fletes- que mandarlos a los puertos. Al mismo tiempo la frontera agrícola y los rindes se siguen expandiendo así es que producción sobra y eso hay que aprovecharlo para convertirlo internamente", detalla Kutulas.
Por el momento los huevos que produce la firma, que hoy está en el top five de los productores nacionales, se comercializan 100% en el mercado interno, principalmente en las provincias del NOA y Buenos aires en canales mayoristas.
Por una cuestión de costos la compañía encontró la mejor rentabilidad vendiendo en bandejas de 30 unidades a grandes distribuidores y aquí hay un factor común con muchas otras producciones nacionales: "En un comienzo le vendíamos a los supermercados pero todos los días nos cambiaban las reglas de juego, no cumplían con los precios y acuerdos ya pactados, entonces decidimos hacernos fuertes en otros frentes y lo pudimos lograr, porque realmente no era lógico", explica el productor que comparte esta lamentable realidad con muchos otros emprendedores.
En cuanto a la posibilidad de exportar, Kutulas se ilusiona pero también reconoce que por el momento el tipo de cambios y altos costos internos complican el panorama a futuro y hace un llamado que comparte con la industria avícola: "Para nuestro sector sería un espaldarazo fundamental la rebaja del IVA en el mercado interno, es ilógico que la carne vacuna pague menos y los productores de huevos y pollos sigamos con el 21%. Nos habían prometido una rebaja al 15% pero por el momento no hay novedades. Sinceramente, junto a mi familia, estamos buscando seguir creciendo y eso viene de la mano de más inversión pero necesitamos que se ajusten algunas cuestiones que tienen que ver con la presión impositiva", cerró el empresario.


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