30 de diciembre 2010 - 00:00

La Federal se queda en el predio: irán Bomberos

Con el club Albariño ya sin los ocupas que tomaron el predio durante 16 días en el barrio porteño de Villa Lugano, el conflicto parecía estar solucionado. Pero la decisión que dio a conocer la ministra de Seguridad, Nilda Garré, de instalar allí un cuartel de Bomberos de la Policía Federal desató nuevas críticas y levantó dudas.

Con respecto al terreno, propiedad del Estado nacional, destinado para el uso del ferrocarril San Martín, ubicado entre la Av. Argentina y la calle Santander, la ministra afirmó que el permiso precario al club bajo el cual funcionaba «será revocado, como corresponde, para darle un uso más útil para los vecinos y para toda la comunidad».

«Por las dimensiones que tiene, como por las villas que lo rodean, el terreno no era apto para jugar al fútbol con tranquilidad», sostuvo Garré, mostrando sus conocimientos, hasta ahora ocultos, sobre este deporte. De esta forma, argumentó que la instalación de un cuartel de Bomberos es la mejor solución para los problemas que tiene la zona. «En el barrio ocurren siniestros e incendios a veces con pérdidas humanas», remarcó la funcionaria, dándole más énfasis a su decisión que ya levantó el enojo de los vecinos.

El primero en mostrar su disconformidad fue el vicepresidente del polideportivo, Héctor Escobar, quien aseguró ayer que se reunirá con los vecinos para establecer un reclamo conjunto, aludiendo que «lo que menos le falta a Lugano es un cuartel de Bomberos».

«En un radio de 33 cuadras, está el Cuartel de Bomberos de la Policía Federal de Nueva Chicago, ubicado en Lisandro de la Torre y la avenida Eva Perón, frente a Ciudad Oculta, y otro entre las calles Cafayate y Ana Díaz», dijo Escobar. Además, acusó a la ministra de no conocer el barrio: «Nunca vino al barrio, no conoce el tema y no bajó nunca para hablar, pero dispone como quiere».

El vicepresidente de Albariño cuestionó la decisión de Garré, porque con esa medida «les corta la posibilidad a chicos y adolescentes de tener la chance de salir de la droga», al tiempo que sostuvo: «Éste es un predio que permite a los chicos practicar un deporte y no piensa en ellos».

«Nos vamos a juntar con los vecinos para reclamar para que no le saquen al club este terreno. Esto es increíble, cuando la escuchábamos hablar no lo podíamos creer», señaló.

Por último, los vecinos propusieron que el Gobierno construya un cuartel de Bomberos, pero que «lo haga al lado de donde funciona Albariño, justo donde un grupo de ocupantes tomó hace tres años el terreno, armó casas de materiales y cortó impunemente la calle Lisandro de la Torre», concluyeron.

Con respecto a la toma que se levantó el martes a la tarde, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, si bien pidió bajar los niveles de confrontación, salió al cruce nuevamente y criticó al Gobierno por lo extensa que fue la usurpación y señaló: «No se puede tener paciencia en 18 días cuando hay delincuentes que alteran la paz de la gente que trabaja».

«Me parece que alterar tantos días la paz, la armonía a la gente es inaceptable. Es muy lindo hablar para uno que gobierna y vive lejos de la zona, pero hay que vivir pared de por medio con delincuentes»
, precisó Macri en conferencia de prensa en donde presentaron el plan de viviendas para los sectores de bajos recursos. Pero claro está que el Gobierno de la Nación manejó la resolución de la ocupación con tranquilidad porque se trata de tierras nacionales. De hecho, hay una relación que llama la atención: el titular del club Albariño, Jorge San Pedro, conocido como «El Negro Corea», fue custodio del ex secretario general de la CGT José Ignacio Rucci. Tras la muerte de Rucci siguió vinculado al gremio metalúrgico y hasta consiguió trabajo en el Congreso en el bloque peronista.

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