Cuando afirmamos: "A priori, lo que podemos decir (sobre la reunión de la Federación de Bolsas Iberoamericanas) es que el temario nos desilusionó un tanto -o tal vez dos-, no sólo por el nivel de los expositores (esperábamos "algo más") sino porque parece ser un "manual de venta del status quo" más que un cenáculo de análisis, critica y proyección de los problemas y caminos que deben enfrentar las Bolsas y mercados iberoamericanos", fue porque podemos fundamentarlo. Como el evento finalizó (en lo organizativo, casi impecable merced a los dueños de casa) y no nos une ninguna relación con ellos, podemos decir que nos hubiera gustado ver la presencia de Rafael La Porta (una de las máximas autoridades mundiales en el tema de la protección del inversor y gobierno corporativo), Carlos Zarazaga (el único economista argentino senior en la Reserva Federal), Augusto de la Torre (Economista en jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, y posiblemente el mayor especialista capaz de explicar el pobre desarrollo de los mercados de capitales en la región), alguno de los especialistas en defaults soberanos, etc., etc. Esto en nada desmerece las disertaciones de algunos -no muchos- de los conferencistas (en particular A. Bernal y C.Z.), con las que podemos o no estar de acuerdo, pero no podemos negarles sus dotes de grandes comunicadores y conocedores de su "metier". Pero para un verdadero "foro" se hubiera necesitado mucho más. En lo sustantivo, lo que más resaltó es la tricotomía que se vive en las Bolsas iberoamericanas, donde al frente tenemos el sistema español, detrás el Bovespa que intenta "asimilar" a los otros mercados del Atlántico, y finalmente las Bolsas del Pacífico (incluyendo México) que se han agrupado en el MILA. Dejando de lado los problemas propios a cada país y sus gobiernos, es esta tricotomía, que se vive con la pasión del fútbol, lo que parece hacer casi irresoluble una integración iberoamericana capaz de hacer que algún día el mundo compre "America Latina", en lugar de considerar a la región como distintos vehículos para la especulación de alto riesgo. Por ahora, entonces, Wall Street puede seguir estando tranquila.
Ayer el Dow retrocedió un 0,57 por ciento0 a 17013.87 puntos
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