16 de diciembre 2011 - 00:00

La incertidumbre por los precios de los granos signará el próximo año

La soja (arriba), como ya es habitual, reinará de modo excluyente en la producción agrícola argentina en 2012. El trigo (arriba, derecha), se estima, seguirá sufriendo por las regulaciones oficiales a su comercialización.El maíz (derecha) es otro grano que promete buena rentabilidad.
La soja (arriba), como ya es habitual, reinará de modo excluyente en la producción agrícola argentina en 2012. El trigo (arriba, derecha), se estima, seguirá sufriendo por las regulaciones oficiales a su comercialización. El maíz (derecha) es otro grano que promete buena rentabilidad.
El sector agrícola termina 2011 con una extrema volatilidad en los precios de los granos, principalmente en la soja, cultivo crucial para la economía argentina, que registró una fuerte caída.

A su vez, durante el período 2012 presenta algunos interrogantes, como por ejemplo qué pasará con los granos en general, tanto en cantidad de producción como en rentabilidad. Los productores, sobre todo los pequeños y medianos, aseguran que los costos para producir han aumentado alrededor de un 25%-30%, lo que se suma a la caída de los precios en el mercado internacional y hace que algunos cultivos, como el trigo, ya no sean rentables.

No cabe duda de que el mercado granario continuará influenciado por factores exógenos (la crisis financiera internacional, el clima y el dólar), pero existen diversas corrientes de opinión sobre los valores que se mantendrán en 2012: algunos se inclinan por la teoría de que estarán en alza y otros, los más cautos, aseguran que los precios continuarán volátiles. De cualquier forma, los valores del maíz y la soja seguirán brindando rentabilidad.

No ocurre lo mismo con el trigo, cultivo que ha sido muy golpeado por la intervención del Gobierno en el mercado a través del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien busca «preservar» la mesa de los argentinos.

Los productores y las entidades rurales aseguran que el cultivo no tiene un precio «justo» en el mercado ya que, debido a la intervención oficial, no existe el libre juego de oferta y demanda y, por este motivo, los ruralistas no logran vender el cereal o, si consiguen comprador, deben ofertar el grano a un precio menor del que estipula el Gobierno.

«La situación del trigo es muy complicada, por eso muchos productores se volcaron a otros cultivos como la cebada, el sorgo o la avena, que no sufren la intervención de Moreno», dijo a este anuario un productor de Tandil que hace dos campañas dejó de producir trigo y se volcó al sorgo.

Desde la Federación Agraria Argentina (FAA) aseguran que los costos para producir trigo aumentaron un 36% en dos años. «Este año, los productores están peor debido al incremento de los costos y a la caída en los precios. Con sus decisiones, el Gobierno acorrala a los productores chicos para que arrienden o vendan sus tierras porque no las pueden mantener produciendo. Si seguimos así, las perspectivas para 2012 no son buenas, son preocupantes», aseguró Julio Currás, vicepresidente primero de la entidad.

Con respecto a la ganadería, los precios se mantienen elevados, pero esta situación no tiene nada que ver con un contexto internacional. Por el contrario, se relaciona directamente con el local.

Para el consultor ganadero Víctor Tonelli existen tres factores que han producido la caída del stock ganadero: la sequía, el corrimiento de la frontera agrícola y las políticas públicas de intervención que desetimulan a los productores.

«Si bien se ha iniciado un proceso de recuperación de la actividad, el stock ganadero continúa en 48,5 millones de cabezas de ganado contra los 59 millones que existían en 2007. La oferta de carne este año será de 10,8 millones de toneladas frente a los 16 millones de toneladas de 2009, cuando fue la gran liquidación de animales», explicó Tonelli a este Anuario.

Lo cierto es que el precio de la carne va a seguir alto hasta 2015, situación que beneficiará a los productores que pudieron mantener los animales estos últimos años y afectará a los consumidores, que seguirán pagando altos costos por los distintos cortes de carne.

Según datos privados, en 2012 la Argentina tendrá un stock ganadero de 49,8 millones de cabezas; en 2013, unos 51 millones de cabezas y en 2014, entre 52 y 52,5 millones de cabezas, muy lejos de los 59 millones de 2007.

«El año que viene la oferta de carne va a ser baja, mientras que el precio del ganado y de la carne continuarán altos», finalizó el analista.

En lo referido al clima, si bien varios analistas aseguran que La Niña, fenómeno climático que se caracteriza por la escasez de precipitaciones y altas temperaturas, está instalada en nuestro país, hasta el momento no se ha hecho sentir. Por el contrario, durante el mes pasado se registraron importantes precipitaciones en la zona núcleo que ayudaron a todos los cultivos.

Algunos analistas sostienen que durante el verano se registrarán importantes lluvias, mientras que otros se vuelcan a la teoría de que hacia fines de diciembre y durante todo enero habrá altas temperaturas y escasez de precipitaciones.

Para el sector lechero, la situación también es complicada. Los tamberos aseguran que para cubrir los costos de producción deberían cobrar $ 1,70/$ 1,80 el litro de leche en tranquera, cuando en la actualidad perciben alrededor de $ 1,40/$ 1,50.

Los pequeños productores aseguran que los costos para producir aumentaron hasta un 70%, según la zona, e insisten en que cobrando $ 1,50 el litro de leche, la actividad no es rentable. A su vez, se quejan por los altos precios que paga el consumidor en las góndolas de los grandes supermercados, donde un sachet de leche vale alrededor de $ 4,50/$ 5, dependiendo de la localidad.

«Es una vergüenza que en un país que produce leche, el producto supere los $ 4 en algunos supermercados. La diferencia entre $ 1,50 por litro que recibe el tambero y los $ 4,50/$ 5 que cobra el supermercado es abismal e inentendible», dijo un tambero del norte de la provincia de Buenos Aires que prefirió el anonimato.

Pero pese al clima, las decisiones oficiales y los altibajos de los precios de los granos en el mercado internacional, la Argentina seguirá siendo un país líder en producción agropecuaria y continuará satisfaciendo una demanda cada vez más sostenida por países como China y la India.

Dejá tu comentario