25 de marzo 2015 - 00:00

La industria de Brasil ya intuye su despegue

La industria automotriz es una de las más perjudicadas por la crisis en Brasil y el sector aguardaba, antes de la devaluación, su peor año desde 1999. Ahora esperan revertir los despidos de empleados.La industria automotriz es una de las más perjudicadas por la crisis en Brasil y el sector aguardaba, antes de la devaluación, su peor año desde 1999. Ahora esperan revertir los despidos de empleados.
La industria automotriz es una de las más perjudicadas por la crisis en Brasil y el sector aguardaba, antes de la devaluación, su peor año desde 1999. Ahora esperan revertir los despidos de empleados. La industria automotriz es una de las más perjudicadas por la crisis en Brasil y el sector aguardaba, antes de la devaluación, su peor año desde 1999. Ahora esperan revertir los despidos de empleados.
San Pablo - La clase empresarial brasileña cree en la recuperación de la actividad industrial a raíz de la devaluación del real frente al dólar, pese a que el ambiente de negocios está afectado por el escándalo de Petrobras, sostuvo ayer un directivo de la principal patronal del país.

"El nuevo nivel que alcanzó el dólar favorece a la manufactura local y a las exportaciones", dijo el director de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), Antonio Bessa.

En lo que va del año, el real se depreció un 18,14% respecto del dólar, que llegó a ser cotizado la semana pasada a 3,30 reales en el tipo de cambio comercial, un nivel que no se registraba desde 2003.

La expectativa "optimista pese a un escenario de crisis", según Bessa, se produjo en coincidencia con un informe divulgado por el Departamento de Economía de la entidad industrial más influyente de Brasil, que prevé una caída del 1,7% en el Producto Bruto Interno (PBI) de 2015, contra el -0,83% que prevé el mercado financiero.

Según Bessa, la balanza comercial se verá beneficiada a finales de año con el resultado de las exportaciones por la depreciación de la moneda.

"Este desequilibrio cambiario puede frenar el proceso de desindustrialización", afirmó el dirigente industrial, quien alertó sobre una "ola de desempleo" en las fábricas que justamente se podrá revertir con la expansión de las exportaciones de manufacturados.

Pese al informe de la FIESP sobre la previsión de un derrumbe del 1,7% en la actividad económica, Bessa subrayó que Brasil "no dejará de ser la octava economía del mundo" y que, personalmente, intuye que hay elementos para pensar que la actividad económica no cierre en rojo en 2015.

Al recibir a una misión de empresarios de tecnología de Eslovenia, encabezada por el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de ese país europeo, Karl Erjavec, el dirigente brasileño comentó que en ese sentido el gigante sudamericano "seguirá atrayendo el interés de los inversores".

"Tengo confianza en superar barreras durante este año porque tenemos señales positivas en el mundo, como la recuperación de países de la Unión Europea, señales de Japón y el crecimiento de Estados Unidos", analizó.

Comentó además que en este comienzo de 2015, Estados Unidos sobrepasó a la Argentina como primer comprador de productos manufacturados de Brasil "después de muchos años".

La situación política de la presidenta Dilma Rousseff y el escándalo de Petrobras no afectan la inversión extranjera en opinión del dirigente debido a que las compañías "miran al largo plazo".

No obstante, reconoció que el ambiente de negocios en el país está afectado por el escándalo de corrupción en la empresa. "No queríamos estar viviendo esto. Y cualquier desvío de la normalidad afecta el ambiente de negocios. Somos un cuerpo llamado Brasil y cualquier anomalía afecta, claro".

La patronal industrial, en el ámbito de las relaciones con el Gobierno, se opuso al cese de las exenciones impositivas a las empresas dispuesto por Rousseff recientemente como parte del ajuste fiscal para lograr un superávit primario del 1,2% del PBI.

Agencia EFE

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