En una semana de euforia por el anuncio del desembolso más importante de los últimos 20 años que realizará en el país la australiana Fortescue, el Gobierno anticipó que en septiembre la inversión ya superó los niveles de 2018. “No es sólo un rebote, hay un sendero de recuperación vigoroso”, dijo el ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis. El informe en el que los funcionarios se basan marca un crecimiento de la inversión real del 20,4% interanual en septiembre. El relevamiento en cuestión fue elaborado por la consultora Ferreres & Asociados y marca que ya se encadenaron once meses de expansión medida en términos de volumen físico. La suba acumulada para los primeros nueve meses del año alcanza el 26,2%. Con esta suba el registro ya supera los niveles de 2018 y 2019. La medición de septiembre se ubica 16,3% y 8,4% por encima del mismo mes de 2019 y 2018, respectivamente, aunque todavía se posiciona un 13,4% por debajo de septiembre de 2017. En la medición en dólares, la consultora estimó una inversión mensual de u$s 6.276 millones.
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La inversión superó los niveles de 2018
Respecto a los segmentos específicos favorecidos con mayores inversiones, según el informe de Ferreres, se destacan el de maquinarias y equipos que exhibió un aumento interanual de 16,3%. En ese sentido la inversión en equipos durables de origen nacional se incrementó 2,4% mientras que los importados crecieron 30,3%. Por otro lado, la inversión en el rubro de la construcción registró una expansión interanual de 24,5% en septiembre y un acumulado de 31,1% en los primeros nueve meses del año, frente al mismo periodo de 2020. El informe subraya además que la medición desestacionalizada “sugiere una expansión de la inversión” durante septiembre.
Entre las razones que impulsan este crecimiento de la inversión en el Gobierno destacan el mayor avance de los bienes transables, el escenario de competitividad y la oportunidad que Argentina abre en sectores claves en la economía pospandemia. Los analistas también aseguran que la brecha cambiaria y las restricciones en el mercado de cambios también hacen más atractiva la compra de maquinaria como forma de “dolarizarse”.
Andrés Lerner

