La izquierda estira ventaja y sueña con mayoría en Grecia

Edición Impresa

  Atenas - El partido opositor griego Syriza (izquierda radical) amplió a 4,6 puntos su ventaja de cara a las elecciones del domingo, dijo ayer una encuesta de intención de voto.

Syriza, que quiere cancelar las medidas de austeridad y renegociar las obligaciones de deuda de Grecia, lograría un 33,1% de los votos, mientras que el partido gobernante del primer ministro conservador Andonis Samarás conseguiría un 28,5% de los sufragios.

En un sondeo previo publicado el miércoles, la misma encuestadora había mostrado que la ventaja entre ambos partidos era de sólo 3,5 puntos.

En medio de esa fuerte paridad, la campaña electoral griega entró ayer en su recta final, con la atención puesta en captar el respaldo del máximo posible de indecisos y de los votantes del centro con mensajes cada vez más polarizados.

A los dos principales rivales los une la búsqueda de apoyos de los indecisos en el centro: Syriza quiere convencer a las personas que son proeuropeas pero críticas del programa de la "troika" de acreedores (la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI), y los conservadores de Nueva Democracia al centroderecha que teme que una victoria de la izquierda pueda poner en peligro la economía.

Mientras que el primer ministro Samarás sostiene que Syriza quiere "destruir la clase media", el líder izquierdista, Alexis Tsipras, intenta frenar el temor de los que piensan que en caso de una victoria electoral podrían perder sus ahorros.

En todos sus actos de campaña de esta recta final, Tsipras insiste en que un Gobierno liderado por su partido no abandonará el euro y "garantizará los depósitos de los ciudadanos".

Desde Nueva Democracia, la esperanza está puesta en lograr que ocurra lo mismo que en las elecciones de junio de 2012, cuando el 22% de los indecisos que finalmente optaron por votar lo hicieron por este partido, mientras que sólo un 9% se decantó a favor de Syriza.

Según un análisis que hace un promedio de sondeos publicados por doce institutos demoscópicos y una universidad, realizados entre el 7 y el 15 de enero, Syriza mantiene una ventaja sobre Nueva Democracia del 4,5%, mientras que el nuevo partido de centroizquierda To Potami (El Río) se alzaría con el tercer puesto, seguido muy de cerca por los neonazis de Amanecer Dorado.

El porcentaje de indecisos es aún del 10,9%.

La fragmentación del voto entre siete partidos con posibilidades de repartirse los 300 escaños del Parlamento puede complicar las chances de Syriza de alcanzar la mayoría absoluta. No obstante, los analistas coinciden en que en esta ocasión es muy difícil predecir el resultado, tanto por la presencia de dos partidos nuevos como por el hecho de que varias formaciones se encuentran al filo de no entrar en el hemiciclo. De la cantidad de fuerzas que entren dependen por tanto las posibilidades de Syriza de obtener la mayoría absoluta.

Sin embargo, si Syriza consigue salir elegida como primera fuerza, independientemente de la distancia con respecto a Nueva Democracia, su peso en el Parlamento será mucho mayor, pues la ley electoral griega establece que el ganador obtiene 50 escaños de "regalo", un sistema que los izquierdistas llevan años criticando
.

Mientras Tsipras pide claramente el apoyo para una mayoría absoluta -al comienzo de la campaña aseguró que independientemente de si lo consigue o no, buscaría formar una amplia alianza de partidos progresistas, ahora ya no lo hace-, Samarás ha invitado a todas las fuerzas "eurófilas" a participar en un Gobierno liderado por los conservadores.

La clave estará, en principio, en el tercer partido: To Potami no se ha expresado todavía claramente a favor de ningún partido, si bien muchos analistas quieren verlo como el aliado natural de Syriza.

Agencias Reuters y EFE,

y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario