12 de octubre 2011 - 00:00

La Justicia determinó que mails hot no son adulterio

La Justicia consideró que el intercambio de «palabras o mensajes cargados de erotismo y de fantasías» entre un hombre casado y una mujer fuera de su matrimonio es infidelidad virtual, pero «no llega a consumar el encuentro carnal que configuraría el adulterio».

Así lo resolvió la Sala M de la Cámara Civil, la cual entendió que el intercambio de mails no es «prueba» de la infidelidad del hombre, en el marco de un juicio de divorcio. De esa manera, los jueces de la Cámara rechazaron el argumento de la esposa para tratar de ganar el pleito.

El hombre -según se señala en el fallo- «inició demanda de divorcio vincular contra su cónyuge fundada en la causal de separación de hecho sin voluntad de unirse por más de tres años». Pero al contestar la demanda, la esposa adujo que una de sus hermanas «reconoció haber tenido relaciones (con su cuñado) en dos oportunidades, durante el verano de 1989», pero la Cámara recordó que pese a ese episodio hubo reconciliación en el matrimonio.

«Ante la operatividad de la reconciliación, no resulta admisible fundar una demanda de divorcio en hechos anteriores a aquélla», sostuvieron los jueces Mabel de los Santos y Fernando Posse Saguier. Pero la mujer luego insistió con que fue víctima de otras infidelidades por parte de su marido, y como prueba de esos hechos presentó copias de unos mails que aquél intercambió con una mujer de Centroamérica.

Además, aportó copias de «préstamos dinerarios, el envío de una encomienda y el viaje» a esa zona.

En su descargo, el marido aseguró que jamás tuvo contacto con esa mujer puesto que -según dijo- «nunca» se conocieron «personalmente». «Las pruebas incorporadas a la causa si bien aportan elementos indiciarios, no tienen la concordancia y precisión necesaria para constituir la acreditación por vía de presunciones. No basta con el intercambio de palabras o mensajes cargados de erotismo y de fantasías entre los dos polos de comunicación de la red pues la infidelidad virtual, en tanto no pase a 3D, no llega a consumar el encuentro carnal que configuraría el adulterio», según los camaristas.

De esta manera, la Cámara hizo lugar al pedido de divorcio y entendió que en el mismo medió culpa tanto del hombre como de la mujer, y rechazó la causal de adulterio.

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