Las donaciones empresariales siempre fueron la principal fuente de ingresos de los partidos brasileños, pero el Supremo Tribunal Federal les cortó esa fuente el año pasado por considerar que fomentaba la corrupción. La decisión del STF tuvo en cuenta que las constructoras implicadas en el caso de corrupción en Petrobras pagaban millonarios sobornos a los políticos precisamente a través de donaciones de campaña que, en apariencia, eran legales.
La prohibición, luego refrendada por el Congreso por medio de una ley, ocasionó un desplome en la recaudación de los candidatos, aunque muchos aspirantes a alcalde siguen recibiendo donaciones procedentes de ejecutivos.
Según un estudio realizado por la Fundación Getulio Vargas (FGV) para el diario O Globo, de los 59 grandes donantes a los candidatos de Río de Janeiro, 58 son ejecutivos o directores de compañías, en su mayoría del sector de la construcción, ingeniería o inmobiliario, cuyos intereses dependen de decisiones de las autoridades.
El candidato que más fondos recaudó en Río de Janeiro, que supera al conjunto de todos sus rivales, es Pedro Paulo Carvalho, delfín del alcalde Eduardo Paes, y correligionario del presidente Michel Temer en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
El mayor donante de Carvalho, con cerca de 62.000 dólares, es Marcelo Lirio Gonçalves, empresario de los ramos farmacéutico e inmobiliario. En su lista de contribuyentes figuran ejecutivos de empresas que tienen concesiones de servicios municipales.
| Agencia EFE |

