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“La Niña afectará más al mercado que a la soja”
Los meteorólogos prevén que los cultivos sufrirán una falta de humedad durante el verano, aunque hasta ahora se han registrado condiciones climáticas muy favorables para la soja 2010/11 de la Argentina, tercer mayor productor mundial de la oleaginosa, cuya siembra acaba de comenzar.
«El temor que hay es que tuvimos hace dos años esa sequía extraordinaria. Acá va a haber una percepción sobre el daño que va a ser mucho mayor de lo que realmente es el daño. El mercado va a sobrerreaccionar sobre cualquier noticia de sequía», dijo Grobocopatel, presidente ejecutivo de la empresa Los Grobo.
La soja cerró a $ 1.168 por tonelada el lunes en la Argentina, uno de los niveles más altos de los últimos años, nivel en el que se mantiene desde hace días impulsada por los altos valores internacionales del grano.
La firma explota cerca de 280.000 hectáreas en la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y cuenta con alrededor de 1.000 empleados y 5.000 proveedores.
Pese a algunos pronósticos climáticos pesimistas por La Niña, las lluvias y temperaturas ideales que hubo hasta el momento llevaron al Gobierno a estimar una producción de soja de 52 millones de toneladas y una de maíz de 26 millones, un récord en el caso del cereal.
Cristina de Kirchner anunció la semana pasada que dará nuevos permisos para exportar maíz y en el mercado circulan versiones de que se dispondrían autorizaciones para vender al exterior aún más cereal.
«Dentro de la política del Gobierno, que en esencia es la misma, lo que hay es un ajuste o hay aprendizajes de errores que se cometieron en el pasado. Ahora hay una respuesta un poco más dinámica y un poco más flexible de la que había antes respecto del maíz», dijo el empresario.
La semana pasada, China reabrió su mercado al aceite de soja de la Argentina luego de una disputa comercial de seis meses que trabó el comercio entre ambos países. Según Grobocopatel, «el episodio ratifica que el mundo, y especialmente China, tiene una demanda que le cuesta satisfacer de otros lugares que no sean esta región del planeta».
Sin embargo, los crecientes costos de producción y la apreciación del tipo de cambio les están restando competitividad a ambas naciones, de acuerdo con el ejecutivo. Pero «cualquier tipo de intervención proteccionista o semiproteccionista, como la guerra de los tipos de cambio, de alguna manera interfieren en la dinámica del mercado».
Agencia Reuters


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