20 de marzo 2017 - 23:07

La obsesión aérea llega al Congreso

• MARCOS PEÑA ACTIVA LA OFENSIVA OFICIAL EL MIÉRCOLES, EN DIPUTADOS
Ejecutivo gatilla combo de medidas por los conflictos de intereses para cerrar hostigamiento opositor, tras errores y travesuras domésticas.

Tras absorber un festín de críticas por el denominado "Correo-Gate" y la cuestión "Avianca", y con Mauricio Macri en fases electoral y pugilística, el Gobierno intentará noquear desde esta semana el debate sobre los conflictos de intereses en los tres poderes del Estado.

La Casa Rosada pensó en un combo de medidas -adelantadas el miércoles pasado por Ámbito Financiero- y en las últimas horas definió al funcionario que lanzará el primer golpe: será el jefe de Gabinete, Marcos Peña, desde el recinto de Diputados.

El conjunto de medidas incluye tres etapas. La primera es la publicación en el Boletín Oficial de los decretos prometidos por Macri el 1 de marzo, que serán insuficientes y que aparecerían recién desde mañana, según confiaron anoche desde Cambiemos.

De hecho, esa exigencia llevó al radicalismo a impulsar iniciativas de ley en Diputados y en Senadores para englobar a los tres poderes del Estado que, según pudo averiguar este diario, no agradó en el Ejecutivo.

Por ello es que una segunda etapa es discutir esos proyectos junto a los presentados por la oposición en la comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados que comanda Pablo Tonelli, a partir de mañana.

El último escalón es modificar la ley de ética pública, después de años de inactividad y olvido sobre esta cuestión. Para ello, el oficialismo buscará consensuar con el serpenteante Sergio Massa, quien por momentos se pega con sus movimientos parlamentarios a la nostalgia kirchnerista.

Durante el fin de semana pasado, el Gobierno analizó la viabilidad política de permitir la asistencia de funcionarios al Congreso ante cada cuestionamiento o pedidos de información de la oposición. En el Ejecutivo hicieron cuentas: desde que asumió Macri, se respondieron con éxito más de 200 exposiciones in situ.

Peña asistirá el miércoles a Diputados para el informe de gestión que exige la Constitución y Macri le pidió asestar el primer golpe oficial sobre esta cuestión, más allá del debate que comenzará el día anterior en la comisión de Tonelli.

Esa decisión, más la sumatoria de asistencias de funcionarios al Congreso desde diciembre de 2015 llevó al Ejecutivo a evaluar -se definía anoche- la baja de la titular de la Oficina Anticorrupción, la macrista Laura Alonso, a la comisión de Comunicaciones por el denominado "Correo-Gate". Mismo camino adoptaría el ministro de Salud, Jorge Lemus, en la comisión de Acción Social y Salud Pública.

Peña aterrizará con más de 900 preguntas realizadas por los diputados, hablará menos de una hora y después responderá los cuestionamientos de la oposición, pero con el objetivo de cerrar la ventada de hostigamiento que regaló el oficialismo por errores y travesuras propias.

El cierre sobre los supuestos conflictos de intereses es crucial para Cambiemos y su plan de "Revolución de los Aviones". Por caso, mientras Peña defienda al Gobierno en Diputados, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, estará en Córdoba para dar a conocer la activación de 28 rutas comerciales aéreas en ese distrito, con el fin de evitar el desperdicio de tiempo y costos que significan para el interior del país la obligación de hacer escala en Buenos Aires para la mayoría de los destinos.

Peña llegará a las 10.30 al Congreso, y espera finiquitar el careo en el recinto para la tarde debido a que por la noche aspira a calzarse los botines para el fútbol 11 de funcionarios e invitados en Olivos.

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