7 de marzo 2012 - 00:00

La pelea del día: ayer fue por piquetes

Mauricio Macri y el ministro de Salud porteño, Jorge Lemus, ayer al inaugurar un centro de asistencia en el barrio de Villa Lugano.
Mauricio Macri y el ministro de Salud porteño, Jorge Lemus, ayer al inaugurar un centro de asistencia en el barrio de Villa Lugano.
Un piquete de vecinos de la porteña Villa 31, que les complicó la circulación a los automovilistas, sirvió ayer de disparador para que el Gobierno nacional renovara las críticas a Mauricio Macri. Fue otro día de furia entre las dos administraciones que vienen confrontando desde que el jefe de Gobierno de la Ciudad devolvió el control de los subterráneos que había acordado en enero pasado.

En el PRO creen que será así por largo tiempo, considerando las aspiraciones presidenciales del mandatario de la Capital Federal. Por un lado hay festejos en ese sentido, pero por otro la teoría de que el kirchnerismo «quiere ahogarnos económicamente» crece entre los macristas. Aseguran que solamente con la quita de los subsidios en la facturas de luz y gas a los edificios públicos del distrito, el kirchnerismo mortifica las cuentas planificadas para este año.

La confrontación por el control de subtes (ver nota aparte) generó tensión al punto que, en la Legislatura porteña, el PRO está lejos de poder armar una agenda de temas para intercambiar con la oposición.

Reclamo

Como sea, ayer un grupo de personas que viven en la Villa 31, en la zona de Retiro, cortaron la autopista Illia reclamando por transporte escolar para los niños que viven allí y deben trasladarse para asistir a clases. Por el Gobierno de la Ciudad, salió a dar explicaciones el titular de Educación, Esteban Bull, mientras que desde el Gobierno nacional fueron los ministros Nilda Garré y Florencio Randazzo quienes dispararon contra la administración porteña, como el también senador Aníbal Fernández.

Desde la Ciudad, refutaron las críticas y le endilgaron al Gobierno el paro de docentes en reclamo de salarios.

Controversia

Los vecinos reclamaron a la administración macrista un micro para transportar a 70 escolares, pero Bullrich aseguró que ya estaba en funcionamiento y que era falsa la protesta.

«El servicio se viene prestando y se va a seguir prestando a los chicos de la Villa 31 que van a distintas escuelas de Barrio Norte y Recoleta», sostuvo el ministro de Educación porteño.

La cartera que conduce Garré, por su parte, ayer a la mañana difundió un comunicado diciendo que «el corte al tránsito vehicular que realizan vecinos de la Villa 31 en el cruce de la avenida Castillo y la calle 12 es en reclamo del cumplimiento de una promesa postergada del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires».

«Los manifestantes señalaron a personal policial que lograron una medida cautelar por parte de la Justicia tras lo cual el Gobierno porteño dispuso el transporte de los niños al jardín de infantes, pero no así el de los niños que van al colegio primario, obligándolos a caminar largas distancias y cruzar a pie varias arterias con el consecuente riesgo», aseguró la comunicación de Garré.

Randazzo explicó que «hay una medida cautelar que obliga a la Ciudad a cumplir con el transporte escolar de los alumnos de la Villa 31» y que «Macri siempre tiene una excusa. Lo que tiene que hacer es cumplir con una medida cautelar».

Para Fernández, «éste es un tema que tendría que haberse resuelto hace cinco años y va a tener que cumplir con lo que había prometido».

Bullrich
aseguró, al replicar las críticas, que «la problemática que se está denunciando es falsa» porque «los micros están funcionando».

Imputaciones

«Los micros están funcionando. El corte no tiene nada que ver con el suministro de micros escolares. El servicio se está prestando, no sé quién está detrás de esto», sostuvo el ministro y arremetió con que si «los chicos no tienen clases, es porque el Gobierno nacional no ha llegado a un acuerdo con los docentes».

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