“La pobreza baja más cuando cae la inflación que cuando los salarios le ganan a los precios”

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• REPORTAJE AL DIRECTOR DEL INDEC, JORGE TODESCA
Para el funcionario encargado de las estadísticas, “no estamos ante una situación de desempleo crónico”.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos INDEC- y su titular, Jorge Todesca, son parte de las promesas del gobierno en el sentido de respetar la independencia y veracidad en la elaboración de las estadísticas. "Nunca recibí ningún llamado", asevera Todesca para resaltar la libertad con que trabaja. De todas maneras, la intención del titular del organismo es lograr que el Congreso a través de una ley, garantice al instituto su libertad. Otro de los desafíos de la actual conducción es convalidar las estadísticas argentinas ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En un reportaje concedido a Ámbito Financiero se refirió a su entredicho con el ministro Nicolás Dujovne por el nivel de pobreza en Córdoba y a los "mitos" respecto a que supuestamente existen 900.000 NINI (jóvenes que no trabajan ni estudian): "No sé de dónde sale esa cifra" dijo.

Periodista: El INDEC se refirió, mediante un comunicado, a las cifras de pobreza de Córdoba. ¿Las están revisando?

Jorge Todesca: No las estamos revisando porque ya lo hicimos. El gobierno de Córdoba nos pidió abrir un espacio de reflexión sobre este tema y los técnicos de la provincia estuvieron en el INDEC. El relevamiento de los datos es efectuado por los técnicos de Córdoba, son datos de la provincia con una muestra que la proporciona el INDEC. Nuestra visión, y esperamos que hayan quedado convencidos del tema, es que su propio relevamiento es correcto y que la muestra era la misma muestra que usamos en el segundo trimestre del año pasado y el cuarto del año pasado, para empleo y desempleo. Al gobierno de Córdoba le preocupa que el método de la medición de la pobreza, que es por la línea de ingreso, no incluya lo que son las asistencias no monetarias a las familias, como comedores, boleto estudiantil, etc. Y es correcto, no son incluidos y así se mide y no podemos incluirlo porque sería muy difícil captar todas estas prestaciones en las 31 localidades en el país. Lo que le planteamos a Córdoba es que si ellos lo tienen efectuado el análisis económico de estas prestaciones, que entreguen un informe complementario cuando se dé a conocer la próxima cifra. Que haya una asistencia no monetaria a población pobre e indigente es bienvenido, pero eso no cambia la condición de pobre o indigente. Es pobreza asistida. Lo que rescato de este episodio es que hoy la información es transparente y da para este intercambio de opiniones.

P.: Pero parece que el contrapunto fue con Dujovne, no con el gobierno de Córdoba...

J.T.: El ministro hizo declaraciones en el sentido que haríamos una revisión y nosotros ya habíamos hecho este proceso. Para nosotros el tema ya estaba cerrado.

P.: ¿O sea que para usted fueron una sorpresa esas declaraciones, porque no sabía de qué hablaba el ministro?

J.T.: Exacto. Y no hay elementos para una nueva revisión.

P.: ¿Hoy el INDEC es independiente?

J.T.: Si y el gobierno nacional está tratando al INDEC con absoluto respeto.

P.: ¿Se puede decir que hoy las estadísticas del INDEC son realmente confiables?

J.T.: Son confiables y estamos en una situación dinámica de mejoramiento de la calidad todo el tiempo. Por ejemplo, la encuesta de ingresos de hogares (la última se hizo en el 2012) tiene problemas fuertes de cobertura que necesitamos resolver. O el censo agropecuario porque el relevamiento no se pudo completar en la provincia de Buenos Aires. Falta fortalecer algunos pilares de la estadística.

P.: ¿Quedan algunos vestigios de la intervención del gobierno anterior?

J.T.: Lo que queda es un grupo de gente que no se ha integrado a este proyecto. La mayoría sí. Hemos podido rescatar a los empleados que estaban marginados en el INDEC como asimismo aquellos que se habían ido, que eran la generación intermedia. A muchos directores ya jubilados los hemos contratado como asesores, ex directores de distintas áreas que hoy ayudan en diseños de encuestas.

P.: ¿A cuánto estamos del INDEC que supo ser respetado?

J.T.: En términos de calidad en la elaboración estamos al menos en el punto de partida y en algunas cosas por encima por el salto tecnológico. Más allá de la distorsión en sus cifras, el INDEC estuvo muchos años tecnológicamente atrasado. Si uno no hace buenas estadísticas tampoco tiene necesidad de tecnología. Cuando nosotros llegamos parecía que el centro de cómputos tenía capacidad ociosa y a los 3 meses el centro de cómputos estaba saturado. En un artículo reciente de The Economist decía que lo importante es que la información estadística es un derecho de los ciudadanos. Siento es que estamos contribuyendo a que la calidad del debate en la Argentina sea mejor, porque no discutimos cuánto es la inflación, sino si las medidas para combatirla son buenas o si hay que modificarlas.

P.: ¿Cree que fue una ofensa decir que en Argentina había un 5% de pobreza?

J.T.: Si yo creo que fue afrenta a todos los ciudadanos y obviamente el velo que estamos descorriendo sobre la realidad social produce en muchos casos asombro, porque la crisis en lo social es más profunda de lo que muchos imaginaban. Si uno mira las estadísticas hacia atrás, los momentos en que más se logró bajar la pobreza fue cuando se bajó la inflación. La conclusión que sacaría es que la pobreza baja más cuando baja la inflación que cuando los salarios aumenten más que los precios. También son impactantes algunos mitos y frases hechas que las cifras no convalidan.

P.: ¿Como cuáles?

J.T.: Por ejemplo los NINI (los jóvenes que ni buscan trabajo ni estudian). En base a nuestras estadísticas, la gente joven aparece como buscando trabajo. No sé de donde sale la cifra. Nosotros tenemos cifras de desocupación muy altas en los grupos de hasta 30 años. ¿Cómo sabemos que es alta? Porque en las encuestas se le pregunta si está desocupado y luego se le pregunta si está buscando trabajo y dice que sí, que estuvo buscando en la última semana. Tenemos jóvenes sin trabajo pero buscando trabajo. Del total de desocupados, el 60% son menores de 30 años y el 45,7 % son de 20 a 29 años. Después a lo largo de su vida la población parece que predominantemente está ocupada, porque para aquellos con más de 60 años el desempleo es 4,6%. Estamos hablando en 31 aglomerados que representan una población de 24 millones de argentinos. Y cuando se mira el nivel de educación no es tan bajo. Secundaria incompleta, completa o terciarios incompleto es decir no es una población que no tenga capacitación. Son jóvenes que no encuentran trabajo; no que no busquen ni estén capacitados.

P.: ¿Qué otro mito hay?

J.T.: El otro mito es que parece que estamos ante una situación de desempleo crónico donde el abuelo no tuvo empleo, el hijo tampoco y el nieto tampoco. Eso es así solo para el 30% del desempleo urbano, el resto de la gente en situación de desempleo es gente que entra y sale del mercado de trabajo. Gente que no tiene un desempleo crónico o de larga duración. La población que está desocupada hace menos de 1 mes es 28%; de 1 a 3 meses, 33% es decir casi el 60% de los desocupados no hace tanto que están desocupados. Es decir que hay una porción que entra y sale del mercado laboral. Si miramos de 3 a 6 meses 13,9%; de 6 a 12 meses: 13.2% y más de un año 11,5%. Esto es toda la población en base al cuarto trimestre del 2016.

P.: ¿Y los empresarios son los culpables de la inflación?

J.T.: Una cosa que vemos es si los aumentos de precios son aumentos en los márgenes comerciales. Hay una parte de los precios mayoristas que son comparables con los minoristas y observamos cómo están los aumentos en ambos segmentos. Y en un año los aumentos están iguales. Cuánto gana cada quien no lo sabemos, pero como se mueve la dinámica es muy pareja a nivel mayorista y minorista (que son las supermercados, comercios, etc.)

Entrevista de Liliana Franco

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