La Fed desplegó el ritual que estaba previsto. Despachó la décima suba de tasas desde marzo 2022. Un magro cuarto de punto la instaló en la cima adonde quería llegar: 5,25%. Sin aspavientos, ceremonia de coronación ni siquiera declaración de pausa oficial. La decisión de junio, dijo el gran jefe, Jay Powell, se tomará en junio. A buen entendedor, el comunicado ya no anticipa nuevos aumentos de tasa. Adiós “forward guidance”. Será la última suba de tasas si la data no exige otra cosa.
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