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La segunda muerte del mítico Irízar
Nilda Garré
Tandanor está a cargo de la reparación mayor del navío antártico, esas tareas figuran en el presupuesto nacional, sin embargo, Defensa no ha girado las partidas para comenzar las obras de ingeniería básica.
El 11 de febrero pasado la empresa SENER subcontratada para encarar la reparación comunicó en una nota dirigida a Mario Fadel, presidente del astillero estatal: «Por la presente les comunicamos oficialmente la suspensión de todos los trabajos por las indefiniciones e incertidumbres no resueltas por Tandanor». Las «indefiniciones» no son otra cosa que la interrupción de la cadena de pagos a proveedores y subcontratistas del proyecto de reparación del buque polar.
Convenio
A fines de setiembre de 2009 el jefe de gabinete del Ministerio de Defensa, Raúl Garré; el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Jorge Godoy; y el presidente de Tandanor, Mario Fadel, firmaron un convenio por el cual el astillero estatal Tandanor continuará y concluirá las obras de reparación del rompehielos Almirante Irízar. Antes, Garré, hermano de la ministra, había decidido desvincular del contrato al astillero finlandés Aker Yards que como director de proyecto, elaboró un master plan, sin embargo, el funcionario consideró que dejaba poco margen a la mano de obra de Tandanor y a contratistas nacionales. El astillero estatal tomó el rol de director de obra y subcontrató la «filial argentina» de la empresa española SENER, para realizar el grueso de los trabajos de ingeniería y asistencia técnica de la reparación y modernización del Irizar.
El contrato, en vigor desde octubre de 2009, incluye el desmontaje de los equipos y la estructura dañada, la ingeniería básica y de desarrollo de todas las zonas, equipos y sistemas afectados por la reparación / modernización, y la asistencia técnica durante todo el proceso, incluidas pruebas de mar y pruebas de hielo. El cálculo inicial prevé cumplir con las pruebas de hielo del buque en 2011 y disponer del rompehielos en condiciones de operatividad normales para la campaña de verano de 2012.
Los plazos están en peligro, así lo advierte en otro párrafo la nota firmada por el director de proyecto de SENER, Marcelo Fanelli: «Quisiera reiterar lo ya comunicado en repetidas ocasiones sobre el serio peligro que las indefiniciones e incertidumbres arriba mencionadas pueden causar en el plazo global de la reparación y modernización del RHAI (rompehielos Irizar) y su entrega a la ARA.» (Armada). Y abre el paraguas a posibles represalias, «dado que el eventual retraso se debe a causas ajenas a SENER, no resultan por tanto de aplicación las penalidades por mora contempladas en el contrato». Los trabajos de reparación se financian con un presupuesto plurianual (4 años) mediante el desembolso de unos 82 millones de pesos por año, sujetos a ajuste.
Ese presupuesto inicial fue comparado con la cifra que demandaría adquirir otro rompehielos, pero la idea fue descartada por el actual viceministro Gustavo Sibilla, cuando ejercía de subsecretario de Logística. El Irizar, buque insignia de las campañas antárticas fue definido por la Cancillería como un objetivo estratégico de la política exterior del país.


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