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La soja y el maíz superaron los u$s 500 por La Niña

«La Argentina sigue siendo considerado como un factor que podría hacer subir los precios de la soja», explicaron ayer analistas de la casa de corretajes Allendale. Como importante exportador de soja, pero también de maíz, la falta de lluvias en el país y los pronósticos para los próximos días son el principal motor de los precios en el mercado internacional de granos.
La misma preocupación se reflejó en el mercado local, donde la soja cerró con ganancias por quinta jornada consecutiva ayer, alcanzando su valor récord, impulsada por el clima seco que afecta a zonas de la principal región agrícola del país, según dijeron operadores. En Rosario, la mayor terminal agrícola, la soja cerró entre $ 1.420 y $ 1.460 (u$s 347/u$s 357) por tonelada, desde los $ 1.404 por tonelada registrados el jueves.
El volumen negociado fue de 15.000 toneladas, mientras en la sesión previa fue de 10.000.
Asimismo, también peligran los buenos rindes de maíz por la falta de agua, tras las buenas perspectivas de un mes atrás. «En plena definición del número de granos por espiga para que el maíz logre un rendimiento óptimo en la zona núcleo de la Argentina harían falta entre 60 y 120 milímetros de agua», indicó un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
En relación con las expectativas de lluvias para los próximos días, la entidad rosarina analizó que posiblemente el frente que se espera para después del viernes dejará montos máximos del orden de los 20 milímetros, los que estarán lejos de cubrir la demanda del cultivo.
Las últimas precipitaciones en la zona núcleo fueron de escasos 30 milímetros como máximo, con días de más de 15 milímetros de evapotranspiración. En el informe anterior se indicaba que el maíz mostraba signos de estrés en plena etapa crítica y necesita agua en forma urgente. «Esta situación es desfavorable para el cultivo, que en muchas áreas ha iniciado la floración o está próximo a florecer, en plena etapa de definición de rindes, con bajo porte y altura irregular, y los rindes potenciales ya están resentidos», señaló el documento.
En el mercado internacional, la soja «superó los u$s 500 por tonelada, a pesar de que China subió las tasas de interés para frenar la inflación y desalentar el consumo de materias primas, pero pesó más la seca en la Argentina», sostuvo ayer a este diario el analista Ricardo Baccarín.
En este escenario, los productores se muestran reacios a vender debido a la incertidumbre que genera el clima para la cosecha. «En el sector comercial se ve nerviosismo porque los precios son muy buenos, pero los productores tienen miedo de vender», explicó el experto, y agregó que «el mercado internacional no se va a tranquilizar hasta que no vea posibilidad de lluvias en
la Argentina, más allá de la toma de ganancias porque el precio subió muchísimo».
El mercado necesita saber por cuánto tiempo se extenderá el fenómeno climático, pero el especialista en Agroclimatología Eduardo Sierra fue pesimista ante este diario al asegurar que «el régimen hídrico estará perjudicado por lo menos hasta marzo», es decir, todo el ciclo de la soja.


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