7 de enero 2011 - 00:00

La tendencia de la soja sigue marcada por el clima

La influencia del clima en la región, especialmente en la Argentina, se mantendrá para marcar el movimiento de la soja en el mercado, aunque ya no se lograrían los rendimientos esperados.
La influencia del clima en la región, especialmente en la Argentina, se mantendrá para marcar el movimiento de la soja en el mercado, aunque ya no se lograrían los rendimientos esperados.
El mercado de soja sigue influenciado en su tendencia por factores alcistas y bajistas, y prevalecen hasta el momento los primeros, fuertemente vinculados a la marcha climática de esta región que difícilmente logrará la obtención de los niveles de producción inicialmente esperados.

La marcha del clima en el sur de Brasil, pero especialmente en toda nuestra región pampeana, fue la responsable del tramo de suba que el mercado registró en las últimas semanas de diciembre del año pasado.

Además de este factor, el principal según las distintas noticias que nos van llegando a diario, podemos destacar algunos otros elementos constructivos para las cotizaciones en el mediano plazo:

1. La relación entre las existencias finales globales y el consumo de cultivos clave como los granos forrajeros, el trigo, las semillas oleaginosas y el algodón se encuentran en niveles muy bajos.

2. El balance de oferta y demanda de soja en Estados Unidos también se encuentra muy ajustado. Esta circunstancia generará la necesidad de «comprar», por la vía de mejores precios, mayor área de siembra para la próxima campaña en este país, en un momento en el que competirá con otros cultivos que se encuentran con muy buenas cotizaciones, como el trigo, el maíz y el algodón, de los cuales también se espera que incrementarán sus áreas de siembra.

3. La posibilidad de que el Departamento de Agricultura estadounidense vuelva a recortar la producción proyectada de soja en ese país en el próximo informe mensual, que coincidirá con la cifra final de la campaña 2009/10.

Entre aquellos factores negativos para la marcha de las cotizaciones de la oleaginosa, podemos destacar estos aspectos:

1. Preocupación creciente en torno a las medidas que los gobiernos puedan adoptar en relación con las subas globales de los alimentos, para evitar un desborde inflacionario que pueda dañar sus economías. En este sentido, vimos cómo el Gobierno chino aumentó su tasa de interés en la última semana del año, con objeto de desalentar el consumo de materias primas. Más medidas de este tipo son anticipadas por varios economistas mundiales.

2. Los niveles de precios actuales tienden a disminuir la demanda o al menos racionarla. Para avalar esta teoría hay que agregar que las subas que se registraron en el último mes en las plazas de soja y maíz en Chicago fueron muy significativas para tan breve plazo, relacionadas fundamentalmente por los pronósticos de sequía en nuestro país.

3. La pronunciada mejora de los precios de los forrajes recorta los márgenes de utilidad de los productores de carnes de los principales países productores, que no siempre pueden trasladar estos mayores costos al producto final o no pueden realizarlo a la misma velocidad.

4. Incertidumbre en torno a la política que adoptará la CFTC, órgano de contralor de los mercados de futuros en Estados Unidos, en torno a la posibilidad de limitar las posiciones de los operadores especulativos.

5. Perspectiva de recomposición productiva de los aceites de palma, tanto en Malasia como en Indonesia.

Los operadores mundiales de materias primas siguen confiando en que 2011 será otro buen año para los commodities.

De acuerdo con una encuesta llevada a cabo entre 300 participantes que concurrieron a la sexta conferencia anual de commodities, organizada por el Banco Barclays, los inversores institucionales manifestaron que aumentaron su exposición en materias primas en el curso de 2010 y planean mantener o aumentar sus inversiones en este rubro en el corriente año.

Más específicamente, el 69% de los encuestados afirmó que planea iniciar o incrementar su participación en los mercados de commodities, en tanto que el 22% expresó su voluntad de mantener las posiciones existentes en este tipo de mercado.

Los analistas de Barclays estiman que las inversiones totales en materias primas treparon en 2010 de un total de u$s 270.000 millones a u$s 340.000 millones, teniendo en cuenta que la misma valoración de las carteras tiene incidencia sobre este aumento.

En referencia a cuál es la materia prima o sector que mostrará mejor comportamiento en el año entrante, el 26% se inclinó por el cobre, el 23% por los granos, el 19% por el petróleo, el 10% por el carbón. Un 8% de los encuestados optó por el oro y otro 6%, por el acero.

Informe de Panagrícola SA

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