Más de 100.000 judíos ortodoxos se manifestaron ayer en Israel contra la «injerencia» de la Corte Suprema en sus asuntos y para afirmar la primacía de la Torá sobre la ley civil. Se trató de la protesta más numerosa en el país en los últimos 10 años. La marcha se organizó en repudio a un veredicto de la Corte que prohíbe la segregación entre niños askenazis y sefardíes en una escuela religiosa de la colonia judía de Emanuel, en la Cisjordania ocupada. Los padres askenazis (oriundos de Europa central y del Este) se niegan a que sus hijos vayan a clase con niños sefardíes (de origen oriental).
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