La tregua duró muy poco

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Volvieron los azotes a los índices bursátiles. Ya si se venía con el foco permanente sobre lo europeo y sus dilemas, bruscamente la atención pasó a Estados Unidos. Mensajes consecutivos de Ben Bernanke, un día dejando entrever más ayudas a su economía. Y en la víspera, colocando la marcha en reversa, como para generar un estado de confusión que en el Dow Jones se reflejó cambiando de dirección y para cerrar con el 0,4% abajo. A partir de ello, una onda expansiva que puso a los mercados en la tónica más afín a estos tiempos: la debilidad: europeos con bajas generales, el Bovespa en caída libre del 1,8%, para llegar al Merval con similar impulso negativo. Solamente hubo 5 títulos con aumentos, contra un gran número -72 papeles- que acusaron diversos deterioros. Toda la plana mayor del índice principal se deslizó en pérdidas, que llegaron a superar el 2% en numerosos casos. Y el índice mayor con el 1,6% de rebaja, mínimo que perforó otro piso, al aterrizar en sólo 3.290 puntos, máximo de 3.376 unidades y cierre apenas arriba de la cornisa: 3.302 puntos.

Calificación que no admite atenuantes, siendo una cuarta rueda de muy mal contenido global y con repercusión fuerte en lo local. Con suministros por $ 41 millones de efectivo, casi todo lo puesto en oferta debía asumir el «desagio» que le aplicaba un conjunto comprador que apretó con la exigencia. De última, para completar lo inestable, anuncio de retroceder el día de la reunión «Aniversario» de nuestra Bolsa: del martes, al lunes 18. Nada queda en firme, ni las fiestas. La Bolsa, resbalosa.

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