27 de abril 2009 - 02:53

La UCR intervino Santa Fe

El radicalismo avanzó el fin de semana en los ajustes internos para llegar a tiempo a cerrar listas dentro del acuerdo firmado con Elisa Carrió y el socialismo. En esa estrategia, uno de los problemas más graves era, sin duda, el caso de Santa Fe, donde el presidente partidario, Luis «Changui» Cáceres, intentó bloquear cualquier acuerdo, presionando para mantenerse al margen de una alianza con el socialismo en esa provincia. Así, Gerardo Morales terminó disponiendo la intervención de la UCR de Santa Fe. De esta manera, le dio aire también al radicalismo frentista de la provincia, que no había podido avanzar por el bloqueo que intentó Cáceres hasta último momento.

Después de la Convención Nacional de Mar del Plata, que aprobó el frente junto a la Coalición y el socialismo, y con el impulso que aprovecharon los radicales por el efecto que produjo el fallecimiento de Raúl Alfonsín, algunas provincias intentaron subirse a la ola.

Tal vez, uno de los distritos más fuertes que la UCR posee es Santa Fe, donde cogobierna junto al socialismo y cuenta con toda la estructura intacta de municipios y jefes comunales, legisladores, incluida la vicegobernadora. Fueron los que llevaron adelante con el socialismo un frente que hoy se tomó como modelo a nivel nacional por el partido. Pero la estructura de la UCR oficial en la provincia parecía caminar en otro sentido. De ahí que la intervención a la conducción de «Changui» Cáceres parecía inevitable.

Ahora con el nuevo escenario, tres candidatos aparecen con posibilidades de negociar un lugar en las listas para acompañar la renovación de la banca del senador Rubén Giustiniani: Carlos Torres, intendente de Firmat; Jorge Álvarez, ex intendente de Arequito y actual funcionario provincial; y el rosarino Diego Sueiras, director del Bloque del Senado nacional, que preside el mendocino Ernesto Sanz.

Los tres son del sur de la provincia, representan de una u otra forma a sectores productivos, no tienen un alto índice de conocimiento y mantienen una buena relación entre sí (Álvarez y Sueiras son amigos). Torres tuvo una gran participación como intendente de Firmat en el rechazo a la Resolución 125. Lo apoya un sector de los distritos del Sur, pero para presentarse como candidato a diputado debería cortar su mandato ya que le restan 2 años más como intendente, mal antecedente en un momento en que las candidaturas de funcionarios están cuestionadas.

Jorge Álvarez es un entendido en temas provinciales y ocupa un cargo estratégico hoy en el fortalecimiento de la estructura de intendentes y jefes comunales. Como a Torres, lo apoya otro sector del sur de la provincia y también debería apartarse de esta función clave y correrse del ámbito provincial que domina.

Sueiras tiene el respaldo del radicalismo frentista de Rosario, distrito que representa en los padrones más del 40% del electorado y uno de los más perjudicados en la representación política de la provincia, al no contar con legisladores provinciales y nacionales. Sueiras tiene relación con las organizaciones intermedias de Santa Fe y, al mismo tiempo, es cercano a la conducción nacional de Morales y Sanz, pero su real fortaleza es el grupo de jóvenes radicales de gran proyección que lo sostiene, los que, a partir el fallecimiento de Alfonsín, han resuelto volver al ruedo con fuerza. Se plantean intentar cambiar el estado de cosas en el radicalismo santafesino para volver a posicionar el partido en el lugar que nunca debió haber cedido y ven en la intervención al distrito una oportunidad.

Al justicialismo este movimiento que apoya Sueiras lo preocupa, ya que, además de poder brindar un aire de renovación, sintetiza la cercanía con la realidad urbana y rural del sur de Santa Fe y Rosario, donde Carlos Reutemann pretende recolectar votos.

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