Atenas - Todos los griegos han padecido los efectos de las políticas de ajuste, pero los jubilados, con cargas familiares y extenuados por la situación de estrés a la que está sometida Grecia, siguen siendo la "línea roja" en las negociaciones de Alexis Tsipras con los acreedores. En el 52% de los hogares griegos las pensiones son la principal fuente de ingresos. Los griegos reciben pensiones que están por debajo del umbral de la pobreza, que en Grecia es de 665 euros, según el Eurostat. Las pensiones del sector privado y del público fueron recortadas entre 2010 y 2013 en un 44% y un 48%, respectivamente. Con más de un cuarto de la población desocupada, muchos griegos dependen de los ingresos de padres y abuelos. Los acreedores internacionales replican que Grecia gasta el 17,5% de su PBI al pago de pensiones, más que ningún país de la Unión Europea (UE). El sistema de pensiones -que estuvo salpicado por escándalos de jubilaciones fraudulentas- ha sido reformado en varias ocasiones. No obstante, la edad de jubilación sigue siendo un dilema, por ser una de las más bajas. Dependiendo del sector y la profesión, según algunos cálculos, la jubilación efectiva no llega a los 62 años.
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