29 de agosto 2012 - 00:00

Lado B de la re-ree: distritos esquivos y la oferta opositora

Hermes Binner, Julio Cobos, Juan Schiaretti, Mario Das Neves, Pino Solanas
Hermes Binner, Julio Cobos, Juan Schiaretti, Mario Das Neves, Pino Solanas
La fantasía del 47% nacional, el abracadabra para lograr los dos tercios en el Congreso que habilite la necesidad de una reforma de la Constitución, tiene un lado B: el Gobierno hace malos pronósticos electorales en cuatro de los cinco distritos de más peso electoral.

Las elecciones legislativas son, per se, esquivas para los oficialismos. De hecho, la única elección que perdió el Gobierno fue en 2009. Retroactivo, busca la veta positiva de aquella derrota: es la oposición la que pone en juego más bancas.

En teoría, como aquella fue una mala elección para el FpV, la posibilidad de alcanzar los dos tercios sería más accesible. La numerología K construye, entonces, el dato mágico: para avanzar con la re-ree la media nacional debería rondar, en 2013, el 47% de los votos.

Pero esa estimación virtual choca, según las previsiones de la Casa Rosada, con un paquete de complicaciones. Veamos: 

  • En cuatro de los cinco distritos de más incidencia electoral, el kirchnerismo aparece perdidoso. Se trata de Capital Federal, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. El único territorio que se considera, una vez más, como «salvación» del proyecto K es la provincia de Buenos Aires y, en particular, el conurbano bonaerense.

  • Este detalle no es menor: Alicia Kirchner, la ministra K que aparece en el imaginario oficialista como la cabeza de la lista de diputados de la provincia en 2013, tiene altísimo nivel de conocimiento en el Gran Buenos Aires y acumula un buen nivel de adhesión. Sin embargo, en el interior, su imagen registra bajas. Los consultores que remiten sus informes a Balcarce 50 explican que la ministra genera, por ser la cara visible de las políticas de asistencia, resistencia en sectores rurales o semiurbanos. 

  • Así y todo, la ecuación global de la provincia, ubica a Alicia por encima del 40% lo que es suficiente para ganar -incluso con varios puntos de ventaja sobre el segundo- pero no tracciona lo suficiente como para revertir escenarios negativos o empatados en otros distritos. Hay una estadística que se repite: la provincia, en la era Kirchner, se ubica entre 2 y 4 puntos por encima de la media nacional. Es decir: si la proyección bonaerense es, para Alicia K. del 40%, el total país estaría unos puntos arriba del 35%.

  • Magros, en cambio, serían otros resultados hipotéticos. El radar K percibe que el FpV perderá en Santa Fe y en Capital Federal. Si no llega a un acuerdo con José Manuel de la Sota, o genera una fisura entre el gobernador y Juan Schiaretti, también debe poner en rojo el score cordobés y anticipan una elección muy complicada en Mendoza. 

  • Se produce otro fenómeno. En 2013, la oferta electoral de la oposición será multitudinaria. Hermes Binner competirá en Santa Fe y Julio Cobos en Mendoza. Si el vínculo entre De la Sota y la Casa Rosada sigue a los tumbos, también debería incluirse a ese pelotón al exgobernador Schiaretti en Córdoba. Al margen de ese ordenamiento interperonista, se anticipa que en la provincia mediterránea podría competir Luis Juez como parte de un acuerdo con el FAP. En tanto, Oscar Aguad tendría que superar una interna espinosa en la UCR -necesita lograr el 66% para ir como candidato de nuevo- para tratar de reelegir como diputado. A su vez, Mario Das Neves se convertirá en desafiante anti-K en Chubut y Alberto Rodríguez Saá, aunque no está definido, encabezaría una boleta en San Luis. Todos, hasta ahí, parados enfrente del kirchnerismo.

  • Pero hay, además, una lista casi infinita de dirigentes opositores a los que el año próximo se les termina el mandato y buscarán, con más o menos chances, continuar con bancas en el Congreso. Para todos los gustos: caducan las diputaciones de Ricardo Alfonsín, Felipe Solá, Margarita Stolbizer y Francisco de Narváez por Buenos Aires. Más allá de cómo funcionen, llegado el momento las alianzas, se presume que eso puede dificultar las chances del oficialismo. Dato al margen: dependerá, además, de cómo y a quiénes integre, con su lapicera, Cristina de Kirchner, a la hora de confeccionar las listas K. 

  • Por Capital ocurre algo parecido. Se quedan sin fueros Fernando Pino Solanas, Elisa Carrió y Gabriela Michetti. No está claro dónde jugará la exvice jefa de Gobierno -zigzaguea entre la Ciudad y la provincia- pero se da por hecho que será una de las apuestas fuertes del macrismo el año próximo que, a su vez, ya resolvió poner como cabeza de lista a Miguel Del Sel en Santa Fe lo cual, si se replican los resultados de 2011, dejaría otra vez al FpV en tercer lugar.

  • En otras provincias habrá batallas con protagonistas sonados. En Salta, por caso, concluye la senaduría de Juan Carlos Romero y la diputación de Alfredo Olmedo lo cual no pondría en riesgo un triunfo del FpV/PJ que controla Juan Manuel Urtubey podría, de todos modos, achicar las diferencias. Algo similar puede ocurrir en Misiones donde debe reelegir Ramón Puerta, o en Entre Ríos, ring de disputa entre Sergio Urribarri y Jorge Busti, cuya esposa se queda sin banca en diciembre de 2013, por lo que aparecería nuevamente en la boleta el apellido Busti. 

  • Porteños como María Eugenia Estenssoro, Alfonso Prat Gay o Ricardo Gil Lavedra, o bonaerenses como Gustavo Ferrari -el denarvaísmo pone en juego a sus principales espadas-, el excobista Mario Barbieri o el peronista disidente (?) Alfredo Atanasof -que sigue, como si fuese la lotería, la cantidad de embajadas que hay vacantes- quedan a la deriva en 2013.


  • Electos en medio de la guerra gaucha, el año próximo también terminan los mandatos de los agrodiputados Ricardo Buryaile (Formosa), y Pablo Orsolini (La Pampa). El núcleo agrario puede también, aparecer en la ruleta enfrente de la Casa Rosada.
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