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Lagomarsino no fue
Rusconi aseguró que Lagomarsino, quien habría sido la última persona en ver con vida al fiscal y el que le entregó la pistola de la que salió el disparo mortal, "se siente muy mal por haber accedido a darle el arma. Para que quede claro qué tan persona normal es, él quería ir al velatorio de Nisman y le expliqué que más allá de la relación con la jueza Arroyo Salgado y que conocía a las hijas del fiscal, ése era un momento familiar", señaló Rusconi.
El abogado rechazó además los comentarios del Gobierno sobre su cliente. "Cada funcionario que aparezca con una hipótesis debería presentarse en el expediente y no es una chicana, es un acto de responsabilidad", dijo.


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