24 de agosto 2015 - 00:00

Lágrimas de griegos en la Fiesta de la Rosa

Frangy-en-Bresse - Los exministros Yanis Varoufakis y Arnaud Montebourg denunciaron ayer en medio de la edición 2015 de la Fiesta de la Rosa (celebración socialista) tanto a las políticas de austeridad que implementaron sus respectivos gobiernos -griego y francés-, como a las instituciones económicas de Europa. Varoufakis, quien dimitió el 6 de julio, al día siguiente de la victoria del "no" en el referendo griego, lamentó la "capitulación" del Gobierno de Alexis Tsipras frente a los acreedores internacionales para seguir recibiendo su asistencia financiera. Según manifestó en un discurso, los acreedores (Comisión Europea, FMI y BCE) "dictaron los términos de la capitulación" del 13 de julio, cuando el Gobierno de Atenas cerró en Bruselas un acuerdo para un tercer plan de rescate, de hasta 86.000 millones de euros, a cambio de nuevos ajustes. Además, aprovechó para lanzar "una red europea de progresistas", aunque según él ésta no requiere la creación de nuevos partidos políticos y estimó que "Francia necesita el espíritu de la primavera de Atenas". En declaraciones al diario Journal du Dimanche, el exministro de Finanzas dijo que en las legislativas anticipadas de Grecia, en septiembre, no será candidato "en nombre de Syriza", el partido de Tsipras, con cuya etiqueta fue elegido diputado el pasado 25 de enero. Según indicó, "Syriza está adoptando la doctrina irracional a la que me opongo desde hace cinco años: extender aún más la crisis y pretender que está resuelta, manteniendo al mismo tiempo una deuda imposible de pagar". Sin embargo, no declaró si piensa unirse a Unidad Popular, el partido recién creado por los disidentes del partido opuestos al nuevo plan de rescate y sus condiciones. Por su lado, el exministro de Economía Montebourg criticó que "la unión monetaria no ha sido capaz de salvarnos de la crisis, sino que nos ha llevado a ella (...) y ha aumentado las divergencias" entre los países miembros.

Agencia AFP

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